Después de siete años lejos de las telenovelas, José Luis Rodríguez, mejor conocido como El Guana, está de vuelta en el melodrama con “Guardián de mi vida”, la nueva producción de Juan Osorio, donde interpreta a Rulo Calderón, personaje que marca un esperado retorno a un género que le ha dado grandes satisfacciones.
Su última aparición en una historia de este tipo fue en 2019 con Cita a ciegas. El regreso llega en un momento especial. A sus 50 años, el actor, conductor y comediante atraviesa una etapa que define como una de las más felices de su vida. Con nuevos proyectos, estabilidad y sueños aún por cumplir, mira hacia atrás con gratitud y hacia adelante con entusiasmo.
“Creo que, justo el año pasado fue uno de los mejores de mi existencia, me trajo cosas increíbles y los frutos ahora los estoy cosechando con oportunidades como la que me brindó Juan Osorio en Guardián de mi vida”, compartió a TVyNovelas.
Para quien ha construido una carrera sólida en teatro, televisión e improvisación, cumplir cinco décadas representaba una fecha digna de celebración. Sin embargo, el festejo que imaginó durante años no pudo realizarse.
“Fíjate que cada vez que va a llegar un cumpleaños, no sé si te pasa o les pase, pero dices: ‘Ay, en este cumpleaños voy a festejar en grande y toda la cosa’. Entonces, yo cuando iba a cumplir 50, dije que iba a hacer la fiesta más grande que haya hecho y no hubo nada. Yo los cumplí el 25 de diciembre, entonces entiendo que también es difícil preparar mi cumpleaños en plena Navidad porque ya la gente no está en México, porque están de vacaciones, porque están en posadas. Y aparte el 25 no hay nada abierto, pero la verdad es que afortunadamente yo no me siento como una persona de 50, físicamente ya arrastras con algunas dolencias, un poquito, pero me siento muy bien”.
Más allá de la fiesta pendiente, El Guana celebra algo más importante: sentirse pleno y reconoce que la perspectiva cambia con el paso del tiempo.
“Es muy diferente. En esta carrera yo creo que es un grave error decir: ‘Cuando llegue a esto, ya estoy’, porque siempre va a haber algo más y siempre va a haber algo mejor de lo que ya hiciste. Yo a los 25, mi sueño era protagonizar una obra de teatro. Después, cuando la protagonicé dije que mi sueño era hacer algo en televisión, lo hice y luego fue hacer cine, llegó el cine y al tiempo me ofrecieron La casa de los famosos, ahora estoy en una novela, entonces nunca dejas de sorprenderte, si es muy diferente los 50 años a cómo ves las cosas siendo un jovencito, lo vives desde otra perspectiva y, si volteas a ver este muchacho de los 17 años que llegó a la Ciudad de México, dices: ‘Si me hubieran dicho que a los 50 estaría donde estoy, no se los hubiera creído’”.
La reflexión es inevitable. Como muchas personas, alguna vez imaginó que llegar al medio siglo significaría entrar en una etapa distinta, quizá más seria o incluso lejana a los sueños juveniles, pero la realidad le ha demostrado que el tiempo también puede abrir puertas inesperadas. “Totalmente. Pero fíjate que Roberto Gómez Bolaños triunfó a los 42, 43 años, a los 43 años estaba haciendo por primera vez Chespirito, el personaje, y ve el éxito que fue, así que yo nunca descarto el seguir cumpliendo mis sueños, mi sueño también es llegar a cantar, grabar algo que siempre fue mi meta, la vida me llevó hacia el lado de la actuación, pero mi sueño siempre fue ser cantante, grabar, cumplí un minisueño el año pasado cuando subí a cantar con mi ídolo Víctor García en el Metropolitan. Ya canté con Kakalo. O sea, estoy pasando por una etapa muy padre en mi vida, así que no descarto nada de esto”.
La música sigue siendo una asignatura pendiente, pero no una imposible. Mientras tanto, disfruta plenamente de su regreso a los melodramas bajo la batuta de Juan Osorio, productor al que admira profundamente.
“Estoy muy feliz porque las producciones de Juan Osorio son calidad pura, son garantía absoluta. Yo integro el universo cómico de la telenovela, pero no sabes lo pedazo de actriz que es Silvia Navarro, se merece todos mis respetos, también tenemos en el elenco al señor Alejandro Camacho, un maestro que lo dio todo en cada escena”.
El proyecto representa una nueva oportunidad para mostrar otra faceta de su talento y compartir pantalla con figuras consolidadas. Además, le permite reencontrarse con el público de las telenovelas después de varios años enfocado en otros formatos.
Por ahora, el presente luce prometedor. Además de la telenovela, sigue disfrutando del éxito de Me caigo de risa, programa que lo ha consolidado como una de las figuras más queridas del entretenimiento mexicano.
“El año pasado terminamos la temporada 11 de Me caigo de risa, ojalá que venga la 12, recemos porque venga pronto”. Así, con 50 años bien vividos, una carrera consolidada y la emoción intacta, El Guana demuestra que los sueños no entienden de edades. La fiesta quizá tendrá que esperar otros meses hasta llegar nuevamente a diciembre, pero las oportunidades siguen llegando. Y si algo ha aprendido a lo largo del camino es que la vida siempre guarda una sorpresa más para quienes se atreven a seguir soñando.