Yuri sigue vigente tras 5 décadas de carrera y ha renacido varias veces: "¡Yo ya me comí al mundo!”

Tras tocar fondo y alejarse de los escenarios, encontró en la fe un nuevo comienzo. Hoy, mientras sus éxitos ochenteros conquistan a los jóvenes, regresa a las telenovelas y defiende una belleza sin bisturí.

yuri-exclusiva-.jpg

Yuri

Cortesía Televisa

Yuri ha renacido varias veces. Algunas por elección, otras porque la vida la puso contra la pared. Y cada vez que lo hizo, salió distinta, pero siempre reconocible. Hoy, mientras el fenómeno de los años 80 vuelve a ocupar un lugar privilegiado entre las nuevas generaciones, la cantante comprueba que hay canciones que sencillamente se niegan a morir.

Sus temas siguen sonando, otras voces jóvenes los cantan y quienes alguna vez los hicieron parte de la banda sonora de su vida vuelven a escucharlos con la misma emoción. El fenómeno de Mentiras ha contribuido a que aquella década vuelva a conquistar al público y a que las canciones de Yuri encuentren nuevos oídos. Para ella, sin embargo, no se trata solamente de nostalgia: es la confirmación de que sus temas siguen vigentes.

“Es una satisfacción muy grande pasar de generación en generación. Y eso es bien difícil, porque es difícil llegar, pero más difícil es sostenerse”, confiesa en entrevista con TVyNovelas.

Y ella sabe perfectamente de lo que habla. Lleva cinco décadas de carrera y, lejos de vivir aferrada a lo que fue, disfruta el presente con una energía que la mantiene conectada con públicos de distintas edades. Ahora, además, comparte foro con una generación de jóvenes actores en El renacer de Luna, producción de Roy Rojas en la que tiene una participación especial y cuya canción oficial, Estando aquí, interpreta.

“Me encanta trabajar con la juventud porque es la nueva generación. Traen otro chip, aprendo de ellos, vibro con ellos y también les enseño todo lo que he aprendido durante estos 50 años de carrera”.

Para la cantante, el intercambio es precisamente lo que mantiene viva una trayectoria: aprender de los que llegan sin renunciar a todo lo que se ha construido.

“La energía de ellos es muy bonita, sobre todo la de los actores de El renacer de Luna. Son muchachos que empiezan a ser muy famosos, y están muy aterrizados. Son muchachos muy humildes, muy aterrizados y muy respetuosos. Eso me encantó”.

Y hablando de las nuevas generaciones, durante sus encuentros con jóvenes, Yuri ha comprobado que sus éxitos siguen vigentes. “Es una satisfacción muy grande pasar de generación en generación”.

La Yuri de hoy disfruta el éxito desde otro lugar. No niega a aquella mujer que en los ochenta quería conquistarlo todo; simplemente sabe que ya no tiene nada que demostrar.

“Creo que es una edad preciosa la que estoy viviendo ahora. Es una edad madura, de mucho agradecimiento, más que de ego y vanidad”. Aquí es cuando aparece una de esas frases que solo Yuri podría decir con absoluta naturalidad: “Cuando estaba viviendo los ochenta yo quería comerme al mundo en un bocado. Ahora no, ya me lo comí. Ya me lo comí”.

La diferencia está en que ahora quiere conservar lo conquistado y seguir disfrutando el camino. “Ahora el chiste es sostenerse, seguir haciendo lo que te gusta, siempre con humildad. La humildad abre puertas, la humildad te hace grande”. Esa capacidad de adaptarse también explica por qué sigue teniendo una relación tan cercana con sus seguidores. Yuri no es de las artistas que entregaron por completo sus redes sociales a un equipo de comunicación. Prefiere hablar directamente con su público.

“No tengo a nadie que me suba las cosas. A mí me gusta porque la gente sabe que soy yo: es mi diálogo, es mi forma de escribir”.

La intérprete de éxitos como Detrás de mi ventana también ha encontrado su propia manera de relacionarse con la imagen. En una industria que constantemente habla de transformaciones, ella prefiere cuidar su apariencia sin dejar de reconocerse. No reniega de la tecnología estética. AI contrario, reconoce abiertamente que recurre a tratamientos para conservar una imagen que le gusta. “Yo estoy envejeciendo con dignidad, utilizando toda la tecnología y aparatología. Tengo mi dermatólogo; sí me hago mi bótox, me relleno aquí, pero no tengo cirugías”.

yuri--.jpg

Yuri

La diferencia, para ella, está en no perder su identidad. “La gente lo aplaude y lo valora: verte igual, ver que vas envejeciendo de una manera digna, de una manera bonita, pero que sigues siendo la misma”.

Yuri tiene una postura muy clara sobre los cambios extremos en el rostro. Incluso bromea sobre lo complicado que puede resultar reconocer a alguien cuando los procedimientos terminan modificando demasiado sus facciones. “Ya si empiezan a hacerse arreglos, quedan mal, quedan raras y ya es otra persona. Entonces tú ves a la original y dices: '¿Cómo?, ¿qué pasó?, ¿cuál es cuál?, ¿es la mamá, la tía, la hermana o la prima lejana?”.”

En su caso, explica que las cirugías en el rostro tampoco son una opción que contemple. “La cara no, a mí no me la tocan, porque las anestesias me ponen muy mal, me pegan mucho, me dan vómito y muchas ganas de pasarla mal”. Su apuesta está en la disciplina.

“Yo no me asoleo, no fumo. Soy muy disciplinada”, pero también tiene un ritual que no abandona, incluso después de presentaciones. “Yo no me acuesto después de un palenque a las tres de la mañana con el maquillaje puesto. Hago siempre mi rutina de 30 minutos, a veces hasta de 40". Luego lo resume en una frase sencilla: “Ese ritual, mi ritual, es importante.”

Yuri considera que esa naturalidad también explica la identificación que mantiene con el público. “A pesar de mi edad, de ser una mujer de 60 y tantos años, me veo natural. Y creo que eso le gusta a la gente”. Y añade: “AI público le gusta que uno, sea actriz o cantante, se vea linda, que esté bien cuidada y que sea la misma de siempre”. Pero si hay una palabra que parece perseguirla en esta etapa de su vida es precisamente “renacer”. Y no es casualidad que ahora forme parte de una historia que lleva esa palabra en el título.

'Me río de las burlas': Yuri

Porque Yuri sabe perfectamente lo que significa volver a empezar. “Realmente cuando volví a renacer fue a los 29, 30 años, cuando vino un caos en mi vida, cuando toqué fondo”. Aquella crisis fue tan profunda que decidió retirarse durante cinco años. Lo sorprendente es que, desde afuera, parecía tenerlo todo. “Sí, tengo mucho dinero, soy muy famosa, tengo todo lo que quiero, todos los hombres que me gustan, estoy joven, estoy buenota, estoy bonita... pero no soy feliz. ¿Así qué chiste, no?”.

La respuesta llegó cuando decidió entregarse a la religión. “Ahí fue cuando me acerqué a Dios y volví a renacer, definitivamente”. A partir de entonces, dice, comenzó una etapa completamente diferente. “Desde ese entonces, de los 30 años en adelante, soy otra mujer. Me quiero más ahora, me respeto más, soy más exitosa que antes”.

Y también encontró estabilidad en el amor. “Tengo muchas bendiciones y tengo un matrimonio estable, que no todas las artistas lo tienen”. Yuri sabe que combinar una relación de pareja con una carrera tan demandante no es sencillo. Por eso, cuando habla de su esposo, lo hace con humor. “No es fácil que un hombre te siga el paso. Por eso yo siempre digo que a mi esposo lo tengo en un pedestal, con velas: ‘Santo Rodrigo’, para aguantarme”. Detrás de la broma hay un reconocimiento profundo a una relación que considera una bendición. “Yo creo que renací hace 31 años, con Dios. Y ahora soy una mujer feliz, soy una mujer completa, gracias a Él”.

MÁS CONTENIDO COMO ESTE
La actriz dio a conocer qué hizo ante el chofer que ni se inmutaba y continuaba observando el contenido para adultos.
Aunque no era invitado a la celebración llegó a saludar a la presentador y ahí dio nuevos detalles de su complicado estado de salud.