Sofía Rivera Torres logró bajar los 30 kilos que subió tras el nacimiento de su pequeño Ferrán. En exclusiva nos contó cómo vivió este proceso, de qué forma enfrentó las críticas y, sobre todo, cómo el amor propio fue su mejor aliado. Lejos de cualquier presión social, la conductora quiere convertirse en un espejo para todas las mamás: “Esa motivación de que gorda, flaca, bonita, fea, como sea que estén, merecen salir y ponerse la ropa que deseen”, nos dijo con la seguridad que la caracteriza.
Al preguntarle cómo ha vivido la maternidad, Sofía no pudo ocultar su emoción: “Ser mamá ha sido lo más bonito que he vivido. No me esperaba que me gustara tanto. Escuchar la palabra ‘mamá’ de la boquita de una personita que se parece a ti, verlo crecer... De verdad, me ha permitido acceder a emociones que solo se pueden sentir con la maternidad. Ha sido la experiencia más bella de mi vida”.
Sin embargo, el camino no fue fácil. La conductora fue muy sincera al confesar que la lactancia no le sentó nada bien en la báscula: “Sí, la verdad es que cada cuerpo es diferente; eso de que a todo mundo la lactancia la enflaca es un mito. En mi caso, siempre he batallado con un tema hormonal. Todo el tiempo que estuve en Las estrellas bailan en Hoy y como panelista en La casa de los famosos México, estuve lactando y jamás bajé de peso ni de medidas. ¡Nada!”, confesó.
¿Cómo logró bajar esos 30 kilos? Sofía nos reveló su secreto: una decisión informada y acompañada. “Debo reconocer que jamás consideré la posibilidad de no lograr mis metas, porque sé que existen opciones como Novo Nordisk. Yo encontré en su movimiento ‘Vive ligero’ un aliado que me ayudó a lograr mis metas de una forma segura. Visité la página novocare.com.mx y ahí encontré información y especialistas que me hicieron el camino mucho más amable”, explicó.
Y es que la conductora quiere romper con los estigmas: “Creo que existe un estigma social de que las personas que sufren sobrepeso son flojas o no tienen fuerza de voluntad, y la verdad no es cierto. En mi vida entera nunca me he dejado de mover y siempre he llevado una buena alimentación, pero hay otros factores”.
Sofía aclara que no fue magia: “Obviamente hice dieta y siempre he hecho ejercicio. Creo que la mejor forma de ver buenos resultados es llevar una vida sana”. Pero lo más importante para ella fue la actitud: “Disfruto cada versión de mí.
Evidentemente, estoy más cómoda con una versión más ligera, porque cuando estaba tan pesada me dolían las articulaciones, pero la verdad es que yo nunca he odiado ninguna versión de mi cuerpo. Una cosa es querer mejorar tu imagen, pero también tienes que abrazar y querer cada parte de ti”, enfatizó.
Hoy, Sofía se siente en su mejor momento: “Me siento física, emocional y mentalmente fuerte. Se siente padrísimo saber que logré mis metas, pero, sobre todo, que tengo movilidad para mi hijo”.
Su esposo, Eduardo Videgaray, fue un pilar fundamental en este proceso. “Él siempre me apoyó. Siempre ha sido un esposo superquerendón y me decía que yo le fascinaba en cualquier etapa. Me apoyó para volver a mi peso porque entendía que para mí era importante sentirme cómoda frente a una cámara”.
Sobre la presión social y las críticas, Sofía fue contundente: “Recibí muchísimo hate, y yo nunca titubeé, nunca me achiqué. Para mí era más importante demostrar que, incluso subida de peso, puedes trabajar y triunfar. Yo quería ser un referente para las mamás”.
Y con la mirada puesta en el futuro, la conductora confesó que le encantaría ampliar la familia: “Por supuesto, por mí tendría tres más. Yo siempre he querido cuatro hijos. Eduardo ya me dijo que estoy loca (risas), pero si Dios me permite tener otro bebé, volvería a hacer todo exactamente igual: disfrutar cada paso del camino”.