Se deshace del último recuerdo de pareja que tenía de su ex.
Las paredes de la lujosa mansión ubicada en Miami albergan los secretos del boricua, las cientos de anécdotas junto a su pareja, que van desde declararse abiertamente gay, hasta concebir la idea de convertirse en padre; esta casa de los sueños del artista encontró un nuevo dueño por poco más de 120 millones de pesos.
Tras su ruptura con Carlos, Ricky comenzó a eliminar algunas fotografías de sus redes sociales, y de su itinerario, los lugares que acostumbraba visitar al lado de su ex compañero; a eso se aumentó la venta del último recuerdo que quedaba de Carlos, la bella casa mediterránea construida en 1937 frente a la Bahía Vizcaya, en Miami Beach, Estados Unidos, un lugar que es el primer recuerdo de una relación formal y bajo el mismo techo del artista, donde aquellas paredes que fueron testigos del amor entre Ricky y Carlos se quedarán ahí para superar la historia.

La casa fue comprada en su momento por el cantante, quien la consiguió por 10 millones de dólares (155 millones de pesos); al terminar con Carlos la puso en venta en 21 millones, pero no fue hasta hace unos días que fue vendida por menos de la mitad de su precio, ocho millones de dólares. Algunos criticaron a Ricky por rematar la propiedad, pero sólo él sabe los recuerdos que le trae ese lugar que fue su hogar.

Al día de hoy, Ricky no tiene una casa para sus hijos como tal, sólo un departamento en Nueva York en el que vivió cuando estaba soltero; se mantiene en un hotel de lujo en Australia mientras trabaja como coach en el programa La Voz Australia, y la propiedad de su madre, en Puerto Rico, es el hogar al que pertenece y al que regresa cada vez que necesita una familia grande.
¡Busca la nota completa en nuestra edición impresa de esta semana!
Entérate de más información en TVyNovelas Twitter, Facebook, Youtube, Vine, y Google