Quiere verse más joven.
Laura Bozzo se ausentó de México casi una semana y se escapó a Lima, Perú, para someterse a las expertas manos de su cirujano plástico de cabecera (el más prestigiado de aquella nación), a fin de que le devolviera juventud a su rostro.
A la conductora ya no le gustaba cómo estaba luciendo en pantalla: con líneas de expresión muy marcadas y el cuello deteriorado, por el exceso de sol que toma en Acapulco, Guerrero.
En entrevista telefónica concedida a la televisión local, declaró haber llegado para arreglar unos asuntos de la herencia de su madre y ponerse bótox. Pero lo que hizo fue someterse por tercera ocasión a la técnica de los hilos rusos, de efecto más duradero.
Le fueron puestos por el doctor Otto Cedrón en una intervención ambulatoria que duró, aproximadamente, una hora y media.
¡¿Qué les parece todo lo que Laura hace para verse 10 años menos?!