Selena Gomez deja a su novio; Justin Bieber la perdona y deja los escándalos gracias a Cristo
En lo bueno y en lo malo. En la salud y en la enfermedad... Selena Gomez y Justin Bieber no llegaron al altar para prometerse apoyo y amor eterno durante su noviazgo, pero todo indica que para ellos no fue necesario, pues tres años después de haberle puesto punto final a su relación, ambos decidieron acompañarse en momentos cruciales de sus vidas.
Ella se debatió entre la vida y la muerte en su lucha contra el lupus, y él decidió darle un giro radical a su vida dejando a un lado su gira y su carrera para dedicarse a la religión. El fin de semana pasado, los cantantes fueron vistos desayunando en el café Joi de Westlake Village en California.
Ahí estuvieron platicando unas horas; no hubo muestras de cariño, pero sí se percibió un ambiente de paz y tranquilidad a su alrededor. Tres días después se volvieron a dejar ver, y esta vez disfrutando en bici de una bonita reconciliación.