Compartió momentos de su carrera y vida personal.
Helena Rojo inició su carrera como modelo, y el destino le tenía algo muy claro, ser una de las actrices más queridas en nuestro país gracias a sus personajes en 37 películas, 23 telenovelas, tres series y 13 obras de teatro.
¿Qué te gusta más, el cine, el teatro o las telenovelas?
Cada una en su momento; no puedo estar pensando en lo que hice ayer porque lo que estoy haciendo hoy me gusta. Siempre disfruto el proyecto en el que estoy.
¿Algún melodrama favorito?
Es muy difícil; fue importante La venganza porque fue la primera telenovela que me dio una proyección con el público, hay gente que todavía se acuerda de esa telenovela y El privilegio de amar, que también tuvo una difusión muy grande, y gracias a esta telenovela hay un grupo de, yo les digo mis niñas, porque son mis fans en todas partes del mundo, pequeñas de todas las edades que me dicen mamá Helena, soy su segunda madre; este grupo se hizo en Rumania, Italia, España, Colombia y Perú, y estoy muy agradecida con ellas. Ramona también me gustó mucho porque estaba muy bien escrita. Inocente de ti me encantó porque fue un reto, hacía dos personajes, para mí como actriz fue muy interesante y estuve trabajando con Miguel Córcega como director. Cada novela es una experiencia.

¿Cómo es Helena Rojo de mamá?
Creo que he sido una madre permisiva; me casé muy joven, entonces ningún padre sabe cómo educar a sus hijos. En mi caso casi crecí con ellos, nunca supe cómo educarlos, hemos crecido a la buena de Dios; siempre digo que ellos han sobrevivido a esta relación que tenemos. Fueron muy libres.
¿A alguno de tus hijos les ha dado por la actuación?
Todos en su momento hicieron su incursión. Una de mis hijas hizo una película, mi hijo hizo varias cintas y telenovelas, y la otra estuvo estudiando, pero ahora ya es mamá. Todos se retiraron finalmente.
Ahora estás en En el color de la pasión, una telenovela en la que en un capítulo suceden muchas cosas?
La verdad, leyendo los capítulos entro en conflicto porque ya quiero leer el que sigue; estoy picadísima con la historia.
¿Alguna vez se te subió la fama o el éxito?
Todos hemos volado. Mientras más alto, más dura es la caída, y no es fácil mantener los pies en la tierra, sobre todo cuando los demás empiezan a decirte cosas. De esta alimentación que recibes de los otros, hay que tomar la adulación de la misma forma que la crítica.