Viaja los fines de semana para estar en familia.
Alfonso de Anda dejó México en el 2001 para perseguir su sueño como comunicador en Estados Unidos, allá ha hecho su vida y tiene a su familia, pero el trabajo de nueva cuenta lo trajo a su nación, y lo vemos en la conducción de Venga la alegría.
Por ahora tiene que viajar todos los fines de semana a Miami para estar con su esposa, Lina María, con quien lleva 11 años de matrimonio, y sus hijos, Valeria, de cuatro años, y Dani, de dos.
Por primera vez abrió las puertas de su casa y esto fue lo que nos contó.

Alfonso, ¿desde cuándo vives en esta casa?
La compramos en 2011, seis meses antes de que naciera mi hijo.
¿Por qué te gustó la residencia?
Buscamos un barrio tranquilo donde nuestros niños tuvieran las escuelas cercanas; además, nos gusta el agua y la playa está a cinco minutos. Otro punto importante es que queríamos una casa de un piso con alberca, así que cuando la vimos, no lo pensamos dos veces, pues lo tenía todo.

¿Ha sido difícil dejar a la familia por tu trabajo en México?
Sí, cuesta trabajo, pero trato de ir todos los fines de semana y gozo al máximo estar con mi familia y en mi casa, somos personas muy hogareñas y nos encanta hacer parrilladas en el jardín los viernes cuando llego de México.
¿Eres un esposo hacendoso?
Sí, le entro a la cocina, pero me gusta más tipo cavernícola, de preparar carnes con el asador; también me encanta experimentar, hago una muy buena lasaña y el pavo me queda súper bien.

¿Piensas traer a Lina y tus hijos a México?
El plan es que en un año estén aquí, ya pensaremos qué hacer con la casa, pero por ahora queremos quedárnosla, así que quizá la rentemos o la dejemos para utilizarla en vacaciones.
¿Te quedarás de planta en México?
Este es un proyecto a largo plazo, pero si en algún momento se abre la puerta de regresar a Estados Unidos, lo hago; en este momento estoy en México, es mi patria, mi casa, TV Azteca es mi hogar y mi vida está aquí, ojalá sea por muchísimo tiempo.
