La Campeona Nacional de lucha libre contó su experiencia.
Luego de que el pasado 15 de julio fuerzas federales rescataran a más de 500 niños que estaban privados de su libertad en el albergue La Gran Familia en Zamora, Michoacán, descubrimos que la ahora Campeona Femenil de Lucha Libre, Bibiana Ochoa Barradas, en 1987 fue ingresada a este lugar donde asegura vivió un calvario de cuatro años a manos de la ex directora de esta casa hogar, Rosa María del Carmen Verduzco, mejor conocida como Mamá Rosa. La luchadora nos contó sobre las condiciones infrahumanas que se vivían ahí y todo lo que sufrió en esa época:
¿De dónde eres originaria?
De Zamora, Michoacán, mi mamá se llamaba Sheila Barradas Castillo y mi papá Ramón Ochoa Mejía, tengo tres hermanos: Marisol, Marco y Jorge.
¿Cómo fue que entraste al albergue La Gran Familia?
Una señora le dijo a mi mamá que nos llevara al orfanato La Gran Familia porque ahí nos iban a tratar bien. Entonces mi mamá nos llevó a mis tres hermanos y a mí a ese lugar. En cuanto crucé esas puertas empezó la oscuridad en mi vida.

¿Cuántos internos había en ese entonces?
Eran como 100 niñas y unos 400 niños. Nos acomodaban por grupos y dormíamos en habitaciones asquerosas, había dos grandes para mujeres y como unas 30 para los niños. Dormíamos en unas literas que en lugar de colchón tenían lonas. Pero la mayoría de nosotras dormíamos en el suelo, donde siempre amanecíamos orinadas y con excremento porque el baño, que estaba en la esquina, siempre estaba lleno de popó y las niñas se hacían en el piso. Yo estuve de los 10 a los 14 años.
¿Qué les daban de comer?
Era algo asqueroso, al albergue llegaban camiones de comida, por ejemplo, jitomate o verduras, y lo encimaban arriba del alimento que estaba en una bodega en estado de descomposición. O sea, comíamos alimentos podridos. En la sopa nadaban animalitos, y si había jitomate, pues comíamos puras cosas con él todos los días.

¿Había abusos sexuales?
Sí, varias de mis compañeras salieron embarazadas, ahí mismo nacían los bebés y Mamá Rosa los registraba como suyos. Había muchas violaciones, a mí nunca me pasó, pero sí me llegaron a manosear seguido.
¿Mamá Rosa sabía de todo esto?
Claro, esa vieja no tiene alma, no sé por qué la soltaron. Ella es una mala persona , enojona y muy ambiciosa, pues tenía casas y terrenos por todos lados.
Encuentra la entrevista completa en la edición impresa de TVyNovelas de esta semana, donde Estrellita nos cuenta la experiencia de vida que le dejó estar en el albergue.
