Yolanda Saldívar le disparó a la Reina del Tex-Mex.
Chris Pérez
, viudo de Selena, recordó en entrevista para la BBC el último día con vida de la cantante.
“Ese día se levantó temprano. No hubo nada que me advirtiera que ella estaba en peligro porque se fuera a encontrar con Yolanda (Saldívar)”, señaló.
La cantante se vería con Yolanda para que le entregara unos papeles importantes, pero el encuentro se tornó en discusión. Saldívar sacó una pistola calibre 38 con la que quería convencer a Selena de que no la despidiera.
Selena corrió al ver el arma, pero Yolanda le disparó. La bala rozó una de sus arterias, lo que provocó que la estrella se desangrara.
“Me contaron que ella le había disparado, que había sangrado mucho. Que en la ambulancia intentaron hacerle una transfusión de sangre, pero que ya era muy tarde”, dijo Pérez.

ESCRIBIÓ UN LIBRO
Se han publicado varios libros sobre Selena, pero el único con el cien por ciento de credibilidad es el escrito por su viudo, Chris Pérez, titulado Para Selena, con amor, en el que el guitarrista abrió su corazón y detalló su relación con la mujer que jamás aceptó negarlo, aunque así se lo pidiera su representante argumentando que decir que estaba casada perjudicaría su carrera.
Uno de los recuerdos que Chris Pérez relata con gran emoción, es la primera vez que la besó en los labios, y desde ese primer beso se dio cuenta de que aquello que sentía por ella nada ni nadie podría detenerlo.
Algo que caracterizaba a Selena y Chris como pareja, es que se escribían tarjetas; él compartió esto tan personal con los fans de la Reina del Tex Mex en este libro, y admite que como lo que ella le escribía siempre tenía fecha, evidentemente al leerlas se acuerda perfectamente de lo que sucedía en aquel momento.
En la página 52 del libro, Pérez relata uno de los momentos más importantes: cuando hicieron el amor por primera vez en el autobús Big Bertha. También confiesa que durante mucho tiempo guardó la bolsa con la ropa de Selena, que le hacía un hueco y la apretaba para oler el perfume de su esposa, consciente de que no podría hacer eso mucho tiempo ni muchas veces más.
Escribió que cuando quedó solo ante el féretro de su esposa, tuvo ganas
de recostarse a su lado e irse con ella. Puso su anillo en el dedo anular de Selena, se arrodilló a rezar una oración y ese fue su último adiós.
Y la línea final del libro de Chris Pérez pone la piel chinita: ?Selena, sigo soñando contigo?.