Su papel en ‘Hasta el fin del mundo’ le trae malos recuerdos.
Aunque es una mujer exitosa y realizada en todos los sentidos, Aleida Núñez nos cuenta que casi a su llegada a la Ciudad de México fue víctima de violencia psicológica, emocional y física, y debido al personaje que interpretará en la telenovela ‘Hasta el fin del mundo’, la invaden los recuerdos.
Platícanos de tu personaje...
Se llama Irma Fernández y conforma el triángulo amoroso con Diego Olivera y Claudia Álvarez. Es una celosa enfermiza, obsesionada, manipuladora, intrigosa, temperamental y más, y todo para luchar por el amor de su pareja.
¿Te identificas con algo de este papel?
Pues no. Me considero una mujer con una vida equilibrada en todos los sentidos. Sin embargo, debo confesar que fui víctima de una relación que fue una pesadilla, porque era celoso compulsivo, y ahora que estoy haciendo este personaje, me trajo recuerdos de lo que pasé a su lado.
¿Qué fue lo que viviste?
Pues conocí a este hombre, llamado Fernando, y me pareció increíble. Era conquistador, detallista, romántico y me gustó. Comenzamos una relación y al principio todo fluía muy bien, de hecho me enamoré de él, pero de repente empecé a notar que empezó a cambiar ciertas actitudes.

¿Cómo respondías?
Pues estaba muy sacada de onda, porque a solas era muy lindo, pero afuera era otro y me limitaba mucho. La gota que derramó el vaso fue una ocasión en la que, estando en un restaurante, me hizo una escena de celos muy grande, me comenzó a gritar delante de todos, me tomó del brazo con fuerza y con jaloneos me sacó del lugar y me metió en su auto.
Me trajo dando vueltas por la ciudad, yo suplicándole que me dejara en paz, hasta que por fin me dejó en mi casa; pero ahí no paró todo. Después de eso, todos los día estaba afuera de mi casa y me perseguía a donde fuera, entraba a los lugares adonde yo iba, así pasó como una semana, y a pesar de que habíamos terminado, él seguía molestándome, así que decidí llamar a la policía, llegaron y lo agarraron. Después de eso ya no supe más de él.
¿Te volvió a buscar?
No, desde el día que la policía se lo llevó ya no supe nada de él, pero yo cambié de casa, mis teléfonos, mi rutina de vida, y como teníamos amigos en común, los dejé de frecuentar.
¿Cuándo conociste a Pablo, tu esposo?
Fue aproximadamente dos años después. Obviamente le platiqué y él me apoyó mucho y me ayudó en todo. Conocerlo fue lo mejor que me pudo haber pasado.

Entérate de más información en TVyNovelas Twitter, Facebook y Google.