Pepillo Origel confiesa que su hijo vive en Nueva York y no lo conoce: Esto dijo

El conductor de espectáculos reveló intimidades sobre una relación de la que nació su único hijo.

Juan José Origel

A sus 76 años, Juan José Origel, causó asombro al revelar que tiene un hijo que él ni siquiera conoce. Nunca había hablado de su intimidad, hasta que decidió romper el silencio y contó detalles de una relación con una chica canadiense de la que nació su único heredero.

Pepillo confió en el conductor Yordi Rosado para confiarle uno de sus secretos mejor guardados. En una reciente entrevista para su canal de YouTube, habló sobre cómo a pesar que nunca quiso tener hijos, tiene uno del cual jamás ha visto.

“Tuve un hijo que nunca lo conocí. Una amiga que tuve en Montreal tenía los sábados una muchacha que le ayudaba con la limpieza, muy bonita, una franco canadiense. Tuve relaciones con ella y después me dijeron que tuve un hijo”, contó Pepillo, quien vivió muchos años en Canadá, durante su juventud.

El conductor del programa Con permiso aseguró que la canadiense jamás le dijo que estaba embarazada y mucho menos lo buscó, cuando él regresó a México.

“Me dicen que vive en Nueva York y yo no creo, no sé. Nunca dijo nada, me regresé y nunca supe yo. Esa es la historia”.

Finalmente reconoció que no está arrepentido de su decisión de no tener hijos, pues él es muy feliz con sus perros.

Periodista con diez años de experiencia en las fuentes de espectáculo, turismo, estilo de vida e investigación. Apasionado por los conciertos y los viajes. @Ottoalrevesesotto
MÁS CONTENIDO COMO ESTE
Hace apenas unos días, Jimena Longoria se despidió del programa matutino sin mayor explicación, pero dejó ver un proyecto futuro
A punto de celebrar su primer aniversario como esposos ante la ley, surgió una nueva teoría respecto a que decidan sellar su amor también en la iglesia
¿Lo rechazó? Las palabras de La Doña despejan cualquier duda.
El actor ya dejó claro que no solo comparte negocios con el productor, sino que también los une un motivo muy importante del que la “güerita consentida” siempre estuvo al tanto