Una historia que toca heridas profundas terminó convirtiéndose para Karla Gaytán en una de las experiencias más importantes de su carrera. En El juicio, la actriz interpreta a Andrea Portillo, una joven que atraviesa un proceso de abuso y busca justicia mientras su familia se enfrenta a quienes intentan silenciarla.
La serie de Prime Video, protagonizada también por Eugenio Derbez y Pedro Alonso, ha conseguido una importante respuesta del público. Actualmente se encuentra disponible en la plataforma y aparece en el cuarto lugar de los rankings diarios de streaming en México, según JustWatch; además, Prime Video llegó a mostrarla como número uno en México.
Para Karla, el alcance de la producción también representa un compromiso. “Me siento con una responsabilidad inmensa, la verdad, pero soy muy afortunada también de poderle dar voz a este tipo de proyectos, poder ser la voz de muchas mujeres y poder estar en una producción tan importante, tan grande y con un personaje tan fuerte como Andrea es un sueño”, dice en entrevista con TVyNovelas.
El rodaje ocurrió en 2024, cuando la actriz tenía 17 años, la misma edad de su personaje. Esa cercanía generacional le permitió enfrentarse a una historia especialmente compleja desde un lugar muy personal. “Desde el día uno me sentía con muchísima emoción el poder darle visibilidad a este tipo de temas que pasan todos los días y que realmente tenemos que seguir hablando sobre esto”.
Karla también cuestiona la manera en que algunos comportamientos se han normalizado y cómo eso puede desviar la conversación alrededor de la violencia. “Siento que muchas veces se normaliza y el enfoque al tema se cambia completamente. No hay mucha empatía en realidad en la sociedad, entonces el poder hablar de un tema así de importante es muy bueno”.
La intensidad de Andrea obligó a la actriz a contar con herramientas para protegerse emocionalmente durante la producción. Por primera vez en un proyecto recibió acompañamiento psicológico. “A mí me pusieron, de hecho, una psicóloga a lo largo del proyecto. Es la primera vez que en una producción me ponen psicóloga y yo me acuerdo que al principio se me hacía superraro, como ir de la mano, ¿no? Pero después de una semana de grabación yo dije: ‘claro, es supernecesario’”.
“EUGENIO DERBEZ ES EL MEJOR COMPAÑERO QUE HE TENIDO”
El motivo quedó claro conforme avanzaron las escenas. “Muchas veces se te puede olvidar cómo diferenciar qué es cierto y qué es mentira, justo cuando estamos navegando por emociones tan complicadas y tan oscuras”. En ese proceso encontró también una figura de apoyo fundamental en Eugenio Derbez, quien interpreta a su padre en la serie. “En la mayoría de mis escenas estuve con él y de verdad ha sido el mejor compañero que me ha tocado en la vida. De verdad, ojalá todos pudieran tener la dicha de trabajar con él”.
La actriz destaca especialmente la seguridad que encontró junto a él durante las jornadas más difíciles. “Me cuidó muchísimo toda la producción, me hizo sentir bien segura y me sentí muy arropada. Entonces, a pesar de que el tema fue algo difícil, yo personalmente me sentía muy tranquila de que siempre estaba cuidada y sabía que cualquier cosa podía hablar e iba a ser escuchada’”.
Entre tantas escenas exigentes, existe una que Karla conserva especialmente: aquella del primer capítulo en la que Andrea le cuenta a Miguel lo que ocurrió. “Definitivamente esa creo que, de hecho, es de mis escenas favoritas”. La secuencia requirió numerosas tomas y terminó convirtiéndose en un momento de conexión entre ambos intérpretes.
El trabajo con Andrea también coincidió con una etapa de dudas personales para la actriz. El proyecto terminó ayudándola a recuperar la confianza que había comenzado a perder.
“Yo estaba en una etapa donde seguramente todos mis compañeros actores y en general todas las personas hemos pasado, que sientes que tal vez no eres lo suficientemente buena para ese trabajo o tal vez te falta algo”. Entonces llegó El juicio.
“Me ayudó a volver a creer en mí definitivamente, lo necesitaba, y a darme cuenta que, que si ya lo sabía, esto lo reafirma: que esto es lo que quiero seguir haciendo por el resto de mi vida”. La construcción de Andrea exigió además un trabajo profundo de investigación. “Actualmente, pues me exigió muchísimo. Es el personaje más complejo que me ha tocado interpretar y fue una dicha realmente el poder construirlo, tanto el hacerlo tan humana. Yo tengo libretas enteras llenas de toda la psicología de Andrea”.
En la trama, el personaje de Karla es abusado por el de lker Solano, hijo de un hombre poderoso que hará todo por librar a su hijo de la justicia.
La experiencia también reforzó una característica que Karla reconoce en sí misma: su necesidad de defender aquello que considera justo. “La verdad es que yo siempre he sido una persona que busca justicia, o sea, y soy una persona que nunca se queda callada”. Pero acercarse a Andrea le permitió mirar el problema desde otra perspectiva...
“Me abrió muchísimo los ojos y me encantaría que la gente igual pudiera ver esta historia como un aprendizaje a lo que tenemos que cambiar como sociedad y realmente preguntarnos qué estamos haciendo”.
La actriz considera que la prevención no puede recaer únicamente en las mujeres. “Deberíamos definitivamente cambiar justo el enfoque a la pregunta, ¿no? O el dejar de educar simplemente a nuestras hijas a cuidarse y a tener cuidado a que no pase algo y empezar a educar igual a nuestros hijos a no violentar”.
Para ella, ese cambio comienza desde edades tempranas. “Siento que empieza desde cosas tan sencillas como que cuando estás en el kínder seguramente todos nos han dicho el ‘ay, es que si te molesta el niño es porque le gustas’. No, claro que no, no le gustas. Ningún acto de violencia es amor”.
Su mensaje final también apunta a romper con la idea de que una mujer exagera cuando expresa miedo o establece límites. “Definitivamente, yo creo que lo principal sería no estar sola, no estás exagerando, porque creo que vivimos en una sociedad donde a las mujeres muchas veces se nos ha dicho que exageramos”.
Karla Gaytán pertenece a una familia profundamente ligada al espectáculo.
Es hija de Ruy Gaytán, productor, director y maestro de actuación, canto y teatro musical, y de Karla Priego. Ruy es hermano de Biby Gaytán, por lo que Karla es sobrina de la actriz y cantante, además de tener como tío político a Eduardo Capetillo. Desde pequeña estuvo rodeada de escenarios: comenzó a acercarse a la actuación desde los cuatro años y, a los 10, tuvo su primer trabajo formal en la obra de teatro Emilia y su globo rojo. Posteriormente se formó en el Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa. Su llegada a la televisión ocurrió con Sin miedo a la verdad, en 2018, y después participó en producciones como Ringo, Si nos dejan, La madrastra, El amor invencible, Tu vida es mi vida y A.Mar.