Opinión

El monedero\ Aprende a pagar menos intereses

¿A quién se le ocurrió cobrar por prestarte dinero? ¿Y qué puedes hacer tú?

Por Roberto Morán

- 27/08/2021 12:22
Tarjetas de crédito

Tarjetas de crédito

Había una vez un jovencito, Bassanio, que pidió dinero prestado para apantallar a una chica y casarse con ella. Su idea era vestirse con ropa cara, casi como de cantante de reggaetón, darle regalos impresionantes y visitarla en su hacienda. A su amigo Antonio le pareció que esa era una buena inversión, así que, para ayudarle, fue con el prestamista del pueblo y obtuvo un crédito. Las cosas se pusieron feas, porque ni Antonio ni Bassanio pudieron pagar, de manera que el prestamista se quería cobrar por la mala. El prestamista le dijo a Antonio que, si no le pagaba en tres meses, se iba a cobrar con una libra de carne, pero de carne de Antonio.

¿Te imaginas a Antonio cortándose un pedazo de panza o de pierna para pagar? Pasaron los tres meses y el dueño del dinero quería que los chavos cumplieran con su contrato. En esta historia, por supuesto que el público se pone del lado de Antonio y de Bassanio y se enoja con el maldito prestamista, que cobra tan caro por su préstamo. Seguro ya identificaste qué historia es esa. Si no, te cuento más adelante.

En su momento esa obra de teatro servía para burlarse de cierto tipo de personas que prestaban con intereses muy altos, como pasa en muchas colonias de nuestro país. Resulta que es muy difícil conseguir un crédito y, cuando urge el dinero, uno está dispuesto a pagar con lo que sea, aunque se trate de una libra de carne propia o del amigo Antonio. ¿Por qué se cobran intereses? Imagínate que tú tienes el dinero y lo estás guardando para comprarte unos zapatos de lujo.

Entonces llega alguien que lo necesita ¡ya! porque debe pagar los útiles para el regreso a clases. Tú le prestas el dinero, pero estás haciendo un sacrificio al no usarlo en este momento. Le pones precio a ese sacrificio. Le sumas un precio al miedo de que no te vaya a pagar, y eso es el interés. El otro sabrá si acepta ese pago, según la urgencia que tenga.

Así de fácil se define el interés que vas a pagar por un préstamo. Uno está dispuesto a pagar porque le urge el dinero. El otro tiene que cobrar porque hace un sacrificio al no usar ese dinero en otra cosa, y porque corre el riesgo de que no le paguen. Los prestamistas de las colonias se aprovechan de las urgencias y pueden llegar a cobrarte el doble de lo que te prestaron en menos de un mes. Si haces las cosas con calma y tienes manera de comprobar que sí vas a pagar, puedes conseguir tasas de interés más bajas.

Por eso, de los créditos que dan los bancos, los hipotecarios son los que cobran menos intereses, porque tienes una casa para respaldar el pago. Para conseguir tasas de interés más bajas, te conviene tener un historial de crédito. O sea, puedes sacar una tarjeta de crédito en un banco para comprar el súper y ¡pagar siempre a tiempo! Si lo haces, te vas ganando fama de buen pagador, y entonces más empresas y bancos están dispuestos a prestarte dinero sin cobrarte tantos intereses. Así te salvas de los prestamistas o de los que te quieren cobrar con un pedazo de tu carne.

¿DE DÓNDE VIENE LA HISTORIA DE ANTONIO Y BASSANIO?

  • De El mercader de Venecia, de William Shakespeare.
  • De Los ricos también lloran, de Inés Rodena.
  • De El Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes.


REFRÁN: “SI EL INTERÉS TIENE PIES, TÚ DEBES USAR LA CABEZA”

Por cierto, ¿tienes comentarios, dudas o reclamos? Escríbeme a rmoranq@televisa.com.mx
 

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