Entre carcajadas, verdades incómodas y más de un golpe de realidad, así transcurre Amiga… date cuenta!!!, una puesta en escena en la que el humor se convierte en el vehículo perfecto para hablar de la soledad, el miedo a envejecer, las relaciones sin compromiso y la necesidad de recuperar el amor propio. Violeta Isfel, Ingrid Martz, Roxanna Castellanos, Susy Lu y Mauricio Islas son los protagonistas del montaje, escrito y dirigido por Abril Mayett, y en exclusiva desde el Nuevo Teatro Versalles, donde se presentan, nos comparten sus experiencias a propósito de la historia que no solo busca hacer reír, sino también reflexionar.
La trama gira alrededor de Soledad, una mujer que mantiene una relación ambigua con Liberio, quien no quiere comprometerse con ella. Mientras enfrenta la llegada de los 50 años, sus amigas Amanda y Jacqueline también atraviesan sus propios conflictos sentimentales. A través de sus experiencias, la obra aborda las relaciones tóxicas, la madurez y la importancia de establecer límites.
Violeta Isfel: “Claro que fui una migajera absoluta”
Para Violeta Isfel, quien interpreta a Amanda y alterna funciones con Susy Lu, el texto fue una sorpresa desde la primera lectura. “Me fascina esta obra de teatro. La verdad es que, cuando llegó a mis manos, yo siempre leo las obras de teatro, obviamente, pero esta no podía parar de reír desde las primeras líneas. Hay momentos donde todos reflexionan y se conmueven, creo que seas hombre, mujer o lo que sea, en algún punto la edad nos va a alcanzar”.
En esta historia, Amanda es una mujer irreverente, directa y sin filtros, que disfruta de su libertad y no tiene reparos en hablar de temas que otras personas preferirían evitar. Sin embargo, detrás de sus ocurrencias también hay una invitación a cuestionar lasd ecisiones sentimentales. “Yo claro que fui una migajera absoluta, por supuesto que lo fui en mi juventud. Todos lo hemos sido”.
Violeta considera que aprender a ponerse en el lugar que corresponde es fundamental para construir una relación más sana. “Yo ya estoy en una etapa en donde sí encontré al hombre que la vida tenía destinado para mí, en el momento en el que yo me puse en el lugar que me corresponde”.
La actriz también disfruta el desafío de la comedia, un género que, asegura, terminó convirtiéndose en uno de sus grandes aliados profesionales. “Para mí, creo que el género más complicadoes justamente hacer comedia. Es lo más difícil y yo me siento muy orgullosa porque me ha abrazado mucho”.
ROXANNA CASTELLANOS: “LUEGO NOS DA MIEDO ESTAR SOLOS”
Para Roxanna Castellanos, regresar al teatro con este proyecto significó recuperar una faceta profesional que deseaba explorar con mayor intensidad. La actriz interpreta a Soledad, una mujer que lleva ocho años en una relación ambigua y que, pese a estar acompañada sentimentalmente, experimenta una profunda sensación des oledad. “Bendito Dios, me cayó teatro y me cayó como lo que siempre había dicho: tenía hambre de recuperar a mi actriz. Nunca he dejado de actuar, pero vengo de una formación de mucho teatro y me gusta la intensidad”.
Roxanna considera que la obra no pretende imponer una manera de vivir ni dictar cómo deben comportarse las mujeres, sino abrir una conversación sobre la importancia del amor propio. “No es una obra que quiera educar, pero al final sí termina dando una enseñanza, sobre todo del amor propio y de agarrarnos y amar un poco a nuestra soledad, un poco, un ching..., porque luego nos da miedo estar solos o solas”.
Para ella, uno de los puntos centrales de la historia es comprender que tener pareja no garantiza sentirse acompañado y que las relaciones necesitan claridad para evitar que alguien termine involucrándose emocionalmente sin saber qué lugar ocupa en la vida del otro. “Si tú estás en una relación, no puedes saber hasta dónde involucrar tu corazón si no tiene un título”.
INGRID MARTZ: “ESTE PERSONAJE ME HA AYUDADO MUCHÍSIMO A SANAR”
En el escenario, Ingrid Martz da vida a Jackie, una mujer que ha construido una familia durante años, pero debe enfrentar una infidelidad y replantear su vida. Para la actriz, este personaje representa uno de los retos más importantes de su carrera. “Para mí, es uno de los proyectos más importantes de toda mi carrera. Te lo digo con toda honestidad, porque es un reto actoral”.
La intérprete explica que la comedia exige precisión, concentración y un trabajo en equipo constante, pues cada pausa y cada reacción pueden cambiar el resultado de una escena. “La comedia es mucho más difícil que hacer melodrama, que hacer telenovelas o que hacer llorar a la gente, la comedia es exacta, tiene un tiempo preciso”.
Pero más allá de la exigencia escénica, Jackie también le ha permitido mirar hacia adentro y reconocer experiencias personales en algunas de sus frases, sobre todo, ahora que pasa por el difícil proceso de separación de su esposo, Rodrigo Luque. “Creo que este personaje me ha ayudado muchísimo a sanar, lo que me encanta es el mensaje que tiene la obra, es verdad que es muy divertida, pero definitivamente todos los que vengan a verla se van a llevar un mensaje”.
SUSY LU: “LA SOLEDAD LA USO PARA CONSTRUIRME”
Susy Lu también interpreta a Amanda, personaje que alterna con Violeta Isfel. La actriz disfruta dar vida a una mujer libre, confrontativa yd ivertida, capaz de provocar carcajadas, pero también de tocar fibras sensibles. “Me encanta Amanda. Es un personaje que, si tú me hubieras dado a escoger, yo la hubiera escogido sin pensarlo”.
Para ella, uno de los mayores desafíos de la puesta es transitar de la comedia a los momentos de reflexión sin perder la conexión con el público. “La gente puede llegar a pensar que es pura comedia, pero tiene muchos momentos reflexivos. Este personaje también tiene sus momentos, su momento donde profundiza”.
Susy Lu también comparte una visión personal sobre la soledad, a la que considera una oportunidad para reconectarse consigo misma en medio de las responsabilidades familiares y profesionales. “Para mí, la soledad es algo que uso para construirme, para mantenerme, para escuchar a Dios, para estar conmigo, para saber qué quiero y qué no quiero”.
MAURICIO ISLAS: “A VECES LOS HOMBRES, POR EL EGO, NOS QUEJAMOS DE QUE LAS MUJERES NO VEN TODO LO QUE HACEMOS”
Como el único hombre que comparte escenario con las actrices en cada función, Mauricio Islas encuentra en esta puesta una oportunidad para observar las relaciones desde otra perspectiva. Su personaje le permite mostrar distintas facetas masculinas, mientras la historia cuestiona las conductas de quienes evitan comprometerse. “A mí el teatro me encanta, me encanta el contacto con la gente, estar directo con ellos y tenerlos ahí”.
El actor destaca que, aunque el humor es uno de los ingredientes principales de la obra, los temas que aborda también invitan a reflexionar sobre la comunicación en pareja y la necesidad de entender los procesos emocionales de la otra persona. “Creo que a veces los hombres, por el ego, nos quejamos de que las mujeres no ven todo lo que hacemos: trabajamos, subimos, bajamos, contenemos y a veces tratamos de no llevar nuestros problemas a la casa”.
Para Islas, la clave está en aprender a escuchar y desarrollar empatía, sin perder de vista que cada integrante de la pareja atraviesa sus propias dificultades. “Pero yo creo que, al final de cuentas, no es que no nos entendamos; creo que es un tema de comunicación”.