Ariadne Díaz
Telenovelas

10 años después, Ariadne Díaz revela lo mucho que sufrió con ‘Llena de amor’

Ariadne Díaz, su protagonista, nos revela por qué sufrió en esta telenovela y la razón por la que definitivamente se retiró de los melodramas

Por José Rivero

- 01/06/2021 04:00

TEXTO: MARIANA BONILLA

Sin duda, una telenovela que marcó la carrera de Ariadne Díaz fue Llena de amor, la cual inició sus transmisiones en 2010 por El canal de las estrellas, y debido a su éxito, se extendió por más de 200 capítulos hasta el 2011.

Este melodrama, en el que interpretó a Marianela, una chica que sufría de sobrepeso y con ello las humillaciones de muchas personas, no sólo la llevó a los cuernos de la luna, sino también la hizo pasar las de Caín, y ella misma nos cuenta por qué, además de todo lo que vivió alrededor de esta producción de Angelli Nesma.

¿Cómo llegó a ti el personaje de Marianela?

“Había hecho con Angelli Nesma Al diablo con los guapos, dando vida a una villana; ella sabía cómo trabajaba, y creo que quedó contenta, entonces me habló directamente. En un principio la propuesta era para otra telenovela, pero de repente me dijo que iba a ser una adaptación de la telenovela venezolana muy exitosa Mi gorda bella.

¿Y qué pasó entonces?

“Hubo que hacer un montón de pruebas, fueron como tres meses de pruebas de botarga, porque trajeron, literalmente, a gente que hacía efectos especiales de cine, gente que hacía piñatas, hasta la que hacía botargas para otros fines. Tras ese periodo de probar las botargas, maquillajes y looks que dieran esta apariencia de más cachetoncita, se decidieron por la que finalmente usé.

¿Cuál crees que hay sido el reto más difícil que enfrentaste?

“Fue una telenovela compleja, complicada, porque duró muchísimo; y era una botarga muy pesada, de ocho kilos, y en aquel entonces grabábamos en jornadas muy largas, de toda la semana, a veces hasta sábados y domingos, y yo con la botarga. Fue muy pesado, pero finalmente me llevé la bonita experiencia de que en el camino conocí a mucha gente linda.

Y, seguramente, muchas anécdotas agradables también…

“Sí, por ejemplo, grabando La doble vida de Estela Carrillo se acercó a mí uno de los extras y me dijo: “Te quiero enseñar una foto de mi antes y mi después”, y me muestra la foto de antaño, era un hombre con mucho sobrepeso, y en ese momento lo vi como un hombre delgado, y me dijo: “Te quiero dar las gracias, porque mi motivación fuiste tú en ese personaje”.

¡Qué padre que hayas llegado a conectar de esa manera!

“Sí, casi me pongo a llorar, porque para mí eso fue muy lindo; la gente se identificó con este personaje, tal vez, por todas estas cosas de que te señalan, que tienes ciertas características o no cumples con ciertos estándares, y en el momento en que Marianela se transformó, no desde la superficialidad de “voy a ponerme a dieta porque quiero estar guapa”, sino “voy a ponerme a dieta porque quiero tener una mejor calidad de vida y por amor propio”, la gente dijo: “Yo quiero eso para mí”.

Como parte del personaje, ¿llegaste a sentir rechazo por el sobrepeso?

“Tuve una experiencia muy curiosa y fuerte: cuando estábamos grabando escenas ya con y sin botarga, porque mi personaje había entrado en la etapa en la que había bajado de peso, estábamos en una locación, traía la botarga, y había gente que no se había dado cuenta de que estábamos haciendo una telenovela, entonces en un momento regresaba a la escena, pero ya sin botarga, con vestido ajustado y tacones, y de inmediato noté el cambio de las miradas, como más sonrientes y amables conmigo, de “pásele por aquí, por favor”.

“Entonces pensé en cómo todos reaccionamos a estas cosas, y qué duro hacer sentir a una persona rechazada, señalada o anulada en muchos sentidos por su aspecto físico.

Literalmente, te pusiste en los zapatos de una persona con sobrepeso…

“Literalmente, porque al final del día, con cualquier otro personaje, entras a la ficción y sales, pero aquí tenía un disfraz, y la gente me veía como ese personaje. Fue una experiencia interesante y maratónica; por mucho, es la telenovela más pesada y complicada que hice, pero finalmente fue parte del aprendizaje y estaba más chava.

¿Traer encima los ocho kilos de la botarga causó estragos en tu salud?

“Por supuesto, pasé por presión baja, me llevaron suero porque me estaba desmayando. Ya que estábamos grabando, nos dimos cuenta de que el aire acondicionado del foro donde estábamos no servía, entonces, con eso y la botarga, ya se moría uno de calor.

“Tuve dolores de espalda que yo creí que eran porque estaba parada mucho tiempo, pero la botarga no sólo era pesada, era muy estorbosa e incómoda, aparte, todas las “lonjitas” estaban hechas de arroz para que tuvieran como la caída, pero cuando empezó la segunda fase, donde ya no usaba la botarga, se me quitaron los dolores de espalda, y dije: “No era de estar parada, realmente sí era muy pesada la botarga”.

Ahora sí que sudaste la gota gorda…

“La verdad, sí; hoy vuelvo atrás, y creo que con un personaje como este sí tendría que haber tenido ciertas precauciones, como decir: “Grabamos dos horas y descansamos 15 minutitos, otras dos horas y otros 15”, porque sí fue muy pesado y, particularmente, los ritmos de grabación en aquella época eran muy pesados. Me acuerdo que nos daban premios por tiempos de efectividad y yo pensaba: “Ya, por favor, no den premios, lo que quiero es descansar para poder respirar entre escena y escena”.

¿Cuánto tiempo tardabas en caracterizarte?

“Tardaba poco, una hora de maquillaje, donde me hacían los cachetitos, y lo complicado era la botarga, siempre había alguien conmigo para ayudarme, yo sola no podía.

¿Volverías a hacer un papel de este tipo?

“Sí volvería a hacer caracterización, pero en otra condición, porque esos personajes especiales requieren cuidados especiales para la gente que los interpreta. Hoy, a los 34 años, he recorrido un camino y sé que haría mejor las cosas que cuando tenía 24, y creo que ese proyecto no lo haría, pero si me ofrecieran algo que requiere una caracterización importante o el uso de una botarga, diría: “Va, pero con ciertos tiempos de descanso, ciertas rutinas”.

¿Cómo fue para ti trabajar al lado de Valentino Lanús?

“Creo que eso fue muy bueno para mí porque, al momento de ser un hombre al que yo veía desde que era chavita en las novelas, me dio seguridad. Y aunque era mi segundo protagónico, era el primero mío solita, porque en Muchachitas éramos cuatro. Siempre ir de la mano de alguien que tiene toda la experiencia, que sabe cómo, incluso el manejo de los medios, da mucha seguridad, sobre todo cuando estás empezando.

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