"Zuria y mi hija me han cambiado la vida", asegura Alberto Guerra

El actor mexicano explicó cómo se ha transformado desde que tiene a su lado a los dos amores de su vida.

10 de Agosto del 2017. Por TvyNovelas.com US / Mezcal TV

A cuatro años de haber iniciado su romance con Zuria Vega, Alberto Guerra afirma estar muy contento en su matrimonio con la actriz y la pequeña Lúa.

Y aunque en el pasado él se mostraba incrédulo ante frases como "los mejores años de mi vida", ahora las entiende a la perfección.

"A nosotros nos gusta festejarnos todos los días. Siempre hay algo, buscamos un motivo para celebrar y hacer 'argüende'. Suena a cliché y cada vez que lo escucho en alguien más, digo: '¡Ah, qué mam...!', pero han sido los cuatro mejores años de mi vida", sostiene el galán.

Guerra explica que los últimos años de su vida "han estado llenos de todo, de las mejores risas, de la mejor diversión, de la familia, de mucho trabajo. Sin duda, ¡han sido los mejores de mi vida!", expresa.



El cubano asegura que el haberse convertido en padre de Lúa, de seis meses, le cambió la vida, pues cada día descubre algo nuevo en su pequeñita.

"Desde el 11 de enero, todos los días han sido especiales. Cada vez más, porque cuando uno tiene un bebé sabe que todos los días aprenden algo nuevo", indica.

Cuenta que "al principio me emocionaba porque, bueno, dejó de tener espasmos con el brazo y ya los controló. Ahora son muchas otras cosas las que suceden con un ser humano cuando va aprendiendo día con día, son una esponja".



Además, el actor de Guerra de Ídolos y La Ingobernable ha aprendido mucho de su hija, como el ser paciente y responsable del ejemplo que pueda darle.

"Uno debe tener mucho cuidado con el ejemplo que pone, sobre todo a los hijos; realmente son una esponja. Si le enseñas a usar una cuchara, la va a usar; si fumas enfrente de ella todo el tiempo, seguramente terminará fumando. Yo lo hago mucho, vengo de una familia fumadora y no tengo problema con eso, pero trato de darle ese lugar, que no lo vea en mí, que no lo copie. Ya cuando sea mayor que lo decida ella", admite.

Y finaliza: "Y también está la paciencia de saber cómo llevar las cosas, porque a veces la emoción te desborda y no piensas con claridad; con los hijos hay que pensar con mucha claridad".