Los secretos del vestido más comentado del momento

Los secretos del vestido más comentado del momento

Los secretos del vestido más comentado del momento

El nuevo traje de la protagonista necesitó más de 50 metros de tela y se utilizaron más de 2 mil cristales Swarovski para bordarlo

19 de March del 2017. Por TVyNovelas.com US

“Quien de amarillo se viste a su belleza se atiene”, dice un conocido refrán y es quizás por eso que este fue el color escogido para vestir a Bella, el personaje principal de la cinta “La Bella y la Bestia”, durante una de las escenas más importantes del film. “Bella” representa la belleza física y también la belleza interior que emana de un fuerte espíritu y una pureza moral.

Desde su estreno como dibujo animado en noviembre de 1991, el traje amarillo de “Belle” se ha convertido en un clásico dentro del guardarropa de niñas que lo usan no sólo para convertirse en su personaje favorito durante las celebraciones de Halloween, también existen aquellas que celebran su cumpleaños vestidas así y otras que simplemente viven en él durante un dulce periodo de sus vidas.

Por eso cuando se decidió hacer una versión con actores de carne y hueso de lo que hasta ese momento había sido únicamente una historia de dibujos animados, uno de los detalles que más consideración llevó fue el clásico vestido amarillo.

La responsable de llevar la famosa pieza a la realidad fue la inglesa Jacqueline Durran, una de las diseñadoras de cine más prestigiosas del momento, quien incluso ganó un premio Oscar como mejor diseñadora en el 2013 y estas cinco cifras describen a la perfección la majestuosidad del modelo creado.

  • 18 fue el número de semanas que llevó la planificación del vestido antes de empezar a filmar con el.
  • 12 mil la cantidad de horas que requirió el confeccionarlo.
  • 915 los metros de hilos que se usaron para coserlo.
  • 2 mil 160 las piezas de cristales de Swarovski usadas para rebordarlo.
  • 55 los metros de tela que componen el traje.

Además de esto las capas superiores de la falda fueron adornadas con filigrana de oro para que los cristales del bordado brillaran aún más. A diferencia de los trajes de la época, este no se le añadió crinolina, para que al bailar se lograra ese efecto de ligereza que hace que parezca que flota. Otro detalle importante es que en lugar del típico zapato estilo cenicienta, esta protagonista lleva botines, pues se distingue por ser activa e incluso montar a caballo.

Algo que si no cambió y que ni siquiera llegó a ser un punto de discusión fue el color del traje, en eso no había duda, amarillo como siempre ha sido y como cuelga en los armarios de millones de niñas alrededor del mundo.