Súper alimentos para una piel perfecta, según Ximena Duque

Súper alimentos para una piel perfecta, según Ximena Duque

Súper alimentos para una piel perfecta, según Ximena Duque

Mezcal

¡Un cutis radiante comienza en la cocina!

10 de Marzo del 2017. Por TVyNovelas.com US

La actriz Ximena Duque confiesa que “puede escribir un libro” con todas las recetas caseras a base de ingredientes naturales. Las fresas y el yogur son sus favoritos para exfoliar y nutrir el rostro.

¿Sabías que una buena piel se hace en la cocina? Incluye una de estas 10 superfoods (¡o todas!) que literalmente embellecen de adentro hacia afuera.

Chocolate

Un cuadrito de chocolate amargo contiene altos niveles de antioxidantes que le devuelven la luminosidad a la piel. Para máximos beneficios, asegúrate de que contenga al menos 70% de cacao puro.

¿Apurada? Una mascarilla de chocolate derretido combate la hinchazón y las ojeras por falta de descanso.

Fríjoles rojos

Al ser ricos en zinc, los fríjoles rojos pueden reducir y aliviar los dolorosos brotes de acné. Consume una taza diaria si estás en tus días del mes o has padecido de espinillas por largos períodos de tiempo.

¿Apurada? El zinc es efectivo para matar las bacterias que causan los granos. Licúa dos cucharadas de fríjoles cocidos y úntalo en el rostro por 20 minutos.

Pimientos

Los pimientos amarillos y rojos tienen carotenoides (igual que las zanahorias) que protegen a la larga la piel contra los daños solares.

¿Apurada? Tritura un cuarto de pimiento dulce y aplícalo alrededor de los ojos. Los pimentones, así como las uvas, causan un lift natural y endurecen los tejidos.

Granadas

Un vaso de juego de granada o una cucharada de sus semillas regulan el flujo sanguíneo en la piel, además de nutrir con antioxidantes cada fibra. ¿Resultado? Una piel más lozana y saludable.

¿Apurada? Aplicada directamente en la piel, la granada humecta y reduce las líneas de expresión.

Nueces

Ya no es secreto que las nueces hacen maravillas por la elasticidad de la piel gracias a sus ácidos grasos y minerales. Es un alimento calórico, así que un puñado será suficiente para aprovechar sus dones.

¿Apurada? Pulveriza las nueces en el procesador, combina con un poquito de agua y tendrás en tus manos un exfoliante súper efectivo.

Semillas de girasol

Contienen vitamina E, un nutriente importante si buscas mejorar tu piel y eliminar o prevenir las estrías. Consúmelas como un snack a media tarde, sin sal o endulzantes refinados.

¿Apurada? El aceite de girasol suaviza de inmediato las partes más ásperas del cuerpo, como labios, codos y talones. Se vale usarla como alternativa a tu loción de costumbre.

Avena

En su estado más puro, retiene vitaminas y mantiene tus niveles de azúcar estables. El azúcar tiende a disparar ciertas hormonas que causan arrugas. ¿Ves cómo todo que comes se relaciona con la belleza?

¿Apurada? La avena en hojuelas cruda (remojada en agua) blanquea rodillas, axilas y codos. También es buenísima en quemaduras solares e irritaciones en el rostro.

Té verde

Sus antioxidantes, además de acelerar el metabolismo y quemar la grasa, calman la rosácea e inflamación en pieles sensibles. Para acelerar resultados, toma de una a tres tazas al día.

¿Apurada? En esos días donde no puedes disimular el cansancio con maquillaje, opta por aplicarte bolsitas de té verde frío en el rostro.

 

Kiwi

Ricos en vitamina C, justo como las naranjas, mandarinas o fresas, que estimula la producción de colágeno y remedia la resequedad en la piel.

¿Apurada? Licúa un kiwi, con cáscara y semillas, hasta formar una mascarilla. Aplícala en las noches por 15 minutos. La vitamina C de la fruta sirve como un “peeling” sin químicos, aclarando las manchas y exfoliando el cutis.

Clara de huevo

Las dietas bajas en grasa y llenas de proteína (con desayunos que incluyan claras de huevo, por ejemplo) tienden a reducir la apariencia de las arrugas y a iluminar una piel sin vida.

¿Apurada? Las mascarillas de clara de huevo levantan y tonifican el rostro, actuando como un reafirmador natural. Simplemente aplícala y espera a que se quede para enjuagar con agua fría.