¡Lucero aún le mueve el tapete a Lorenzo Antonio!

¡Lucero aún le mueve el tapete a Lorenzo Antonio!

¡Lucero aún le mueve el tapete a Lorenzo Antonio!

HÉCTOR GARCÍA, ARCHIVO

En plena reconquista de México, LORENZO ANTONIO nos confiesa detalles íntimos de su vida amorosa

30 de Agosto del 2018. Por ALEJANDRO SALAZAR HERNÁNDEZ

Su carrera inició en 1982, a los 12 años, cuando acompañado de sus cuatro hemanas ganó en México el Primer Festival Juguemos a Cantar con el tema Vamos a jugar. Y aunque durante toda esa década y la siguiente consolidó su presencia en nuestro país, diferencias con su discográfica lo obligaron a retornar a su natal Albuquerque, Nuevo México, enarbolando con éxito ahí y en todo Estados Unidos la canción vernácula. La ausencia le ganó en los últimos 10 años, y fue hasta principios de 2018 que el intérprete de Doce rosas decidió reconquistar el mercado mexicano con nuevas versiones de sus éxitos. Miembro de una dinastía musical encabezada por su padre, el cantante Tiny Morrie, hoy, de 48 años, nos concedió una entrevista en la que, aparte de detallarnos sus planes, nos compartió secretos de su vida personal marcada en la infancia por un amor platónico que estaría dispuesto a consumar, un divorcio, la cancelación de un compromiso matrimonial y una conquista que le tienta a probar de nuevo las mieles del matrimonio. Y aún más: abordó un asunto legal que le impide disfrutar el fruto de su trabajo durante 36 años.

“VOLVÍ PORQUE EXTRAÑO MUCHO MÉXICO”
Has estado ausente de México casi una década... ¿Qué te trae de nuevo?

Es un gusto increíble estar aquí porque guardo muchos recuerdos muy bonitos de los mexicanos, y sobre todo mucho del amor que me mostraron en los 80 y 90, cuando empezaba mi carrera. Esa es una de las razones de mi regreso: extraño mucho México.

¿Qué has hecho durante este tiempo?
Trabajé en Estados Unidos varios proyectos con mis hermanas, musicales y altruistas. Nunca he dejado de cantar y escribir canciones, y en esos años me fue muy bien dentro del género de mariachi. De hecho, han sido de los discos más vendidos en mi carrera, aunque aquí en México no se escuchó tanto. Los videos ya están en YouTube porque grabamos los shows en vivo.

¿Qué traes, musicalmente hablando?
Un nuevo disco llamado Ayer y hoy. Contiene 10 canciones, nueve de las cuales son mis éxitos, pero interpretados en vivo con mi grupo y mariachi. La otra es una canción inédita llamada Por favor, vuelve, que escribí y grabamos en estudio al estilo balada-mariachi.

Te sigues presentando en México...

Sí. El sábado 1 de septiembre estaré en Metepec, Estado de México. En octubre tengo una fecha en Guadalajara. Presentarme en vivo es lo que más me gusta hacer, especialmente ahora que recuerdo mis éxitos con el público cantando y bailando. Se pone bonito.

Sigues viviendo en Albuquerque, Nuevo México, ¿qué te detiene a seguir ahí?
Es una ciudad muy tranquila y eso me gusta mucho, además del clima; las cuatro estaciones están muy marcadas. Y bueno, ahí está mi familia: mis padres, mis hermanas... Claro, cuando estoy fuera extraño mi tierra, pero también me gusta mucho viajar y estar en México; es una ciudad diferente, enorme, tiene muchísimo movimiento... Es un contraste muy bonito para mí.

“ME PROPONÍAN RECURRIR AL ESCÁNDALO PARA TENER MÁS ÉXITO” 
Empezaste tu carrera a los 12 años, ¿qué tanto te perjudicó la fama? 
Tuvo un fuerte impacto; la exposición en el Festival Juguemos a Cantar nos cambió la vida a todos los niños. En mi caso me volví muy introvertido porque no podía ni asomarme por la ventana del departamento donde vivíamos entonces, sobre todo si salía con mis hermanas... ¡Todo el mundo nos reconocía! Mi padre advirtió mi timidez, la pena que me daba platicar con la gente y dijo: “Debes continuar teniendo amigos para que sepas también manejar una vida normal”. Ahora que platico con él, me remarca que quería cuidarme y trataba de frenar el embate de la fama y mantenerme en la escuela, no dejar los estudios, y así fue. 

Y lo logró. Siempre te ha mantenido aterrizado, ¿no?
Yo creo que sí (risas). Aún conservo mis amigos de esa época, cuando asistí aquí en México a la secundaria y en Estados Unidos a la preparatoria. Nunca tuve maestros particulares y mi padre fue muy criticado por esa razón; le decían: “Deberías lanzar con todo a tu hijo, como Luis Miguel. Es el momento para hacerlo; llévalo con maestros particulares”. Pero mi padre no quiso, porque yo apenas tenía 13 o 14 años y aquí estoy. 

¿Por qué te fuiste de México? 
Me iba muy bien, pero tuve desacuerdos con mi disquera y decidí ausentarme del medio artístico porque las cosas se salieron de control. De hecho, me proponían recurrir al escándalo para lograr más éxito, pero preferí mantener mi imagen limpia; siempre me he sentido a gusto siendo auténtico. 

¿Tus hermanas siguen en activo? 
Sí, pero ya no tanto. Están más dedicadas a sus familias; algunas están casadas, otras divorciadas... Tienen a sus hijos y desde 2001 nos juntamos una o dos ve- ces al año para dar conciertos benéficos en Albuquerque. Tengo seis sobrinos: el mayor tiene 13 años, el menor, uno. 

¿Alguno de ellos pinta para seguir la dinastía musical?
Unos sí quieren, otros no. Eso ya queda en ellos y en las familias que están haciendo ellos. 

“TENGO NOVIA Y ESTOY CONSIDERANDO CASARME DE NUEVO”
¿Sigues trabajando con The Sparx and Lorenzo Antonio Foundation, que proporciona becas a estudiantes?

Sí. Es otra de las cosas que hice duran- te estos 10 años. Hemos entregado más de 300 becas con un valor arriba del millón de dólares. Nosotros creemos mucho en la educación y que- remos ayudar a los niños de Nuevo México para que puedan asistir a cualquier universidad en el mundo. Quiero ampliar los beneficios, pero se requiere dinero para regalar dinero (risas). Ahora que estoy en México estoy más concentrado en mi carrera, pero también quisiera hacer algo para mi público. Me gustan mucho los animales y estoy pensando en algo así de perros, de crear conciencia de problemas con los animales. 

¿Tienes hijos? 
No. Me casé en 2004, luego me divorcié al año. Ahora tengo novia. Se llama Felicia Nicole. 

¿Con ella piensas en algo más formal?
Llevamos ya varios años de novios y estamos hablando de eso, a ver si se puede hacer. Quisiera traerla a México, porque es difícil estar lejos de ella, pero estoy enamorado, estoy enamorado (risas). 

A pesar de llevar a cuestas un divorcio, ¿le rehuyes al amor o al matrimonio?
No; de esas experiencias hay que tomar las cosas buenas. Al conocer lo difícil que fue el divorcio, perder a alguien así, duele mucho, pero me puse a escribir canciones y ahora disfruto más de los tiempos felices. El amor siempre cura todo. 

“LUCERO TAMBIÉN ME ECHABA LOS PERROS”
¿Fuiste noviero de chavo?
Pues algo (risas). Sí, sí, sí. Un poco, yo creo. 

Se especuló que Lucero y Lolita Cortés figuraron en tu lista de conquistas, ¿es cierto?
Fueron amigas. Con Lolita hice la gira de Juguemos a cantar porque vivíamos en el mismo departamento, así que somos superamigos. A Lucero también la conocí en el certamen y en ese tiempo me enamoré de ella. Fue mi amor platónico porque era guapísima. Después nos hicimos muy amigos y... 

¿Le dijiste que te gustaba? 
No. En esa época yo era muy tímido, pero si hoy pudiera regresar a ese tiempo le daría un beso (risas). Hace tiempo que no nos vemos, pero sé que si eso ocurre seguimos siendo superamigos porque convivimos mucho en esa época. Incluso hicimos portadas de revistas y estuvimos juntos en discos Musart. Fueron tiempos muy bonitos. Recuerdo que salimos un par de veces con su mamá y su familia. Vivíamos cerca, cenamos y platicamos, pero insisto, yo era muy tímido. Eso sí, coqueteamos mucho. 

¿Ella también te echaba los perros? 
Sí, también, entre los dos, pero yo por tonto no di ese paso (risas). 

“CON GRACIELA BELTRÁN VIVÍ COSAS MUY FUERTES” 
Hace unos años también trascendió tu romance con Graciela Beltrán, a quien conociste en un programa de televisión de Estados Unidos. Iban a todos lados juntos, pintaban para ser marido y mujer, tronaron y no hubo mayor explicación, ¿qué pasó? 
Lo que ella y yo vivimos fue muy fuerte, hubo romance y mucho amor entre nosotros, pero simplemente las cosas no se dieron como esperábamos; bueno, por lo menos de mi parte. No hubo ninguna falta de respeto, infidelidad, engaño o mentira. Graciela es una muy linda persona, pero simplemente las cosas no funcionaron. Viajamos a muchos lugares, pero la relación no dio más para el matrimonio. 

¿Se desgastó la relación o llegó a un límite?
Creo que llegó a un límite. Yo nunca había salido con una artista; para mí era una experiencia diferente. Nos llevamos bien, fue muy bonito todo, pero llegó un momento en el que ya no hubo planes, entonces decidimos ya no continuar. 

¿Viviste con ella? 
No, nunca. Tal vez esa fue una razón porque estábamos en Los Ángeles, luego yo regresé a Albuquerque. Eso complicó las cosas, pero la sigo queriendo mucho. Hace tiempo que no hablo con ella, pero tiene una carrera linda y muchísimo talento. Me encanta su voz, pero ahora somos amigos. Tengo un muy lindo recuerdo de lo que vivimos. 

“ME SIENTO MEJOR HOY QUE CUANDO TENÍA 25 AÑOS”
A un año y un mes de cumplir 50 años, ¿cómo te vislumbras a esa edad? 
¡Híjole! No me lo puedo creer; cuando uno está jo- ven piensa en eso y dice: “¡Qué viejo!”, pero me siento muy bien. Trato de cuidar mucho mi dieta y salud. Me siento mejor hoy físicamente que cuando tenía 25 años. Puedo hacer ahora más cosas en deportes, pero también debo cuidarme porque tampoco me quiero lastimar. En cuanto a mi carrera, mi voz la siento mejor ahora que en cualquier otro momento; puedo cantar toda la noche. 

Sabemos que padecer de la ciática te obligó en 2005 a adoptar el ejercicio como una forma de vida... 
Fue una de las razones. Yo siempre he practicado ejercicio, pero nunca con entrenadores. Entonces, hace 13 años que tuve problemas con la espalda baja fue cuando dije: “Mejor hay que cuidarse”, porque ya me querían operar y dije: “Voy a ir con unos entrena- dores a ver si me pueden ayudar”. Tardé un rato en recuperarme, pero ahora estoy mejor que nunca. 

Tan convencido estás de ello que hasta un calendario hiciste. ¿Seguirás el año próximo la misma tónica. 
(Risas). También trato de mantenerme en forma físicamente. Me gusta andar sin camisa, sólo que con la gira y mi estancia en México he disfrutado mucho de los tacos y de la comida mexicana, entonces no me puedo quitar la camisa ahorita (risas). En este momento me falta perder como cinco kilos, y ya con eso estoy bien. 

¿Qué cosa no repetirías de tu vida?
Alejarme tanto tiempo de México. Trabajé en Estados Unidos y me fue muy bien, tuve éxito en todo lo que hice, pero el tiempo se pasó rápido y de repente dije: “¡Órale, no quiero dejar así las cosas tampoco! Espero todavía estar en tiempo”. Cuando regresé tenía nervios porque no sabía cómo me iba a recibir el público ni los medios de comunicación, no sabía qué esperar, pero la verdad, me han recibido y tratado muy bien y estoy superagradecido con eso. Espero que se den las cosas para que pueda estar más tiempo en México, aquí con ustedes, porque me siento más alegre presentando mis canciones. 

SIN REGALÍAS DE VAMOS A JUGAR 
Lorenzo Antonio nos dejó boquiabiertos al comentar que Vamos a jugar, tema de su autoría con el que ganó el primer Festival Juguemos a Cantar, en 1982, sigue generando regalías por su versión y las grabadas en los últimos años por Tatiana y Thalía. Sin embargo, son otros los que gozan de esos frutos gracias a algunas cláusulas seguramente presentadas en el contrato con letras chiquitas.“La letra de esa canción está registrada por Edimusa, que no es mi editora. Algunas otras las tengo yo después de que aprendí cómo hacer las cosas, especialmente viendo cómo lo hacía Juan Gabriel. Desgraciadamente, Vamos a jugar no está dentro del lote del cual soy autor”. 

¿Has hecho algo para arreglar ese asunto? 
Ahí están los contratos firmados cuando yo tenía 12 años y no puede hacerse nada, por lo menos en este momento. Tal vez pueda hablar con las personas implicadas y llegar a un acuerdo. Ya veremos”.