¡Ya es mexicana! Hija de Lorena Rojas lleva los apellidos de Mayra

¡Ya es mexicana! Hija de Lorena Rojas lleva los apellidos de Mayra

¡Ya es mexicana! Hija de Lorena Rojas lleva los apellidos de Mayra

Rubén Espinosa

Ya es mexicana la hija de su hermana Lorena Rojas (q.e.p.d.): “Luciana sabe que su mamá está en el cielo”

23 de Agosto del 2018. Por Grisel Vaca

Hace tres años y medio, la vida de Mayra Rojas dio un giro de 180 grados. No sólo tuvo que enfrentar con tristeza la muerte de su hermana Lorena el 16 de febrero de 2015, también se convirtió en madre por tercera ocasión al adoptar a la pequeña Luciana, que se quedó sin el amparo de su mamá y posteriormente de su padre, el empresario teatral Jorge Monje, quien falleció el 22 de enero de 2016. Para la actriz, esta situación ha sido sumamente complicada, ya que ha tenido que enfrentar un largo proceso burocrático, y a su vez explicarle a su nenita que tiene dos madres: una en el cielo y ella, quien ahora la cuida, además de mantener el equilibrio en casa con sus otros dos hijos: Ivanna, de 16 años, y Fabián, de 13. En su debut en Teatro en Corto con la obra Abusos, compartió a detalle lo duro que ha sido para ella este camino, pues “a veces quisiera salir corriendo”.

“SIEMPRE HA SIDO MEXICANA POR DERECHO”

Mayra, ¿es la primera vez que haces Teatro en Corto?

Sí. Ya había recibido la invitación en otras ocasiones, pero en ésta me enamoré del proyecto. Estoy emocionada y nerviosa porque es la primera vez que voy a tener al público tan cerca; es una sensación muy diferente porque aquí van a ver si te atarantas y hasta si escupes.

¿Qué personaje interpretas?

Una enferma psiquiátrica que hará sentir al público bastante incómodo... La obra refleja cómo la gente abusa, desde lo sexual hasta lo psicológico. En 15 minutos van a poder observar de qué forma las personas pueden abusar unas de otras.

Por otro lado, sabemos que Luciana ya es mexicana, ¿qué tan complicado fue este proceso?

Luciana siempre ha sido mexicana por derecho, nada más que legalmente había que reconocerla... Fueron más de tres años, y todo por la burocracia de este país. Hay mucha gente que no sabe de adopción a pesar de trabajar en instancias dedicadas a eso. Pero bueno, ya pasó y afortunadamente pudimos arreglar todo en el registro civil como lo marca la ley. A pesar de que fue muy lento, la chiquita ya recogió su acta de nacimiento.

¿A qué te enfrentaste para conseguirlo?

A muchas cosas. Fue un camino muy pedregoso y engorroso, pero lo logramos. A mí lo que me interesaba era protegerla legalmente, que disfrutara de sus derechos como mexicana, que pudiera sacar su pasaporte, tener su CURP, su cartilla de vacunación e ir legalmente a la escuela, porque para inscribirla me preguntaban sus apellidos y no coincidían con los que tenía. Gracias a Dios ya es Luciana Rojas González, lleva mis dos apellidos y aparezco como madre soltera.

La pequeña se ve contenta en la foto que compartiste en Instagram, ¿qué te dijo?

Estaba feliz, aunque hay que entender que tiene cuatro años y todavía no comprende muy bien lo que sucede. Sólo sabe que fuimos a recoger sus papeles.

¿El trámite quedó concluido por completo?

Sí, sólo falta notificarle a la embajada estadounidense que la niña ya tiene un segundo apellido, porque no perdió su nacionalidad americana.

“FUE UN COMPROMISO CON MI HERMANA”

¿Qué representa para ti este logro? 

Fue un compromiso con mi hermana. Mucha gente me dice: “Te vas a ganar el cielo”, y yo les contestó: “Sí, pero el infierno está aquí”. Siempre he dejado claro que yo no adopté a mis hijos por caridad, sino por amor, y sé perfectamente el compromiso que tengo con ellos. Incluso, una de las cosas a las que también me enfrenté en este proceso fue a un juicio oral.

¿Cómo fue ese juicio?

Literal, como en las películas. Nunca me había enfrentado a una experiencia de este tipo, pero fue maravilloso porque la juez dijo: “Esto es irrevocable”. Es como cuando decides ligarte las trompas de Falopio: sabes que nunca más vas a poder ser mamá. Esta niña no se puede regresar por donde llegó.

Fuertes palabras...

Fuertes, pero realistas. Hoy por hoy soy mamá de tres niños con las mismas obligaciones; los atiendo con el mismo placer. Y aunque no es lo mismo los tres Mosqueteros que 10 años después, esto que me está pasando es una bendición, porque Luciana realmente es un ángel.

¿Luciana estuvo contigo durante el juicio?

Sí, fue necesario y muy fuerte, porque la niña entró a los juzgados. Se la llevaron representantes del DIF y de Protección a Menores para estudiarla, ver cómo interactuaba, saber qué es lo que hablaba sobre su mamá, sus hermanos y su entorno familiar. De esta manera ellos sacan conclusiones que dan posteriormente al juez.

¿Tú también fuiste interrogada?

Sí, me entrevistaron a mí, a mi mamá y a la chica que trabaja en mi casa para conocer cómo era yo como madre; finalmente los estudios oficiales revelaron que era totalmente competente mental y económicamente para llevar a cabo esta tarea.

“PARA MÍ ES MUY CRUEL DECIRLE QUE SU MADREESTÁ MUERTA”

¿Ya te adaptaste a esta nueva vida? 

No, y creo que nunca me va a caer el veinte de todo lo que está pasando. La muerte de mi hermana desequilibró totalmente mi entorno familiar, y la llegada de Luciana fue un golpe fuerte. Todo esto ha sido complejo, he tenido momentos de mucha desesperación y otros en los que la paciencia no da para más.

¿Cómo lo has canalizado? ¿Tomas terapia?

Sí, voy a terapia porque a veces ya no puedo sola.

¿Qué le has dicho a Luciana de su mamá?

Para mí es muy cruel decirle a una niña de cuatro años que su madre está muerta, así que me adapto a lo que pregunta, dejo que me dé pauta. Una ocasión revisó mi teléfono y encontró fotos de ella cuando era bebé y estaba con Lorena, y me preguntó quién era. Le dije que mi hermana y me preguntó: “¿Dónde está?”. Le respondí: “En el cielo”, y solita contestó: “Entonces ella era mi otra mamá, la que me cambiaba mis pañales”.

¿Han vuelto a hablar del tema?

Es muy lista, porque cuando la regaño y le digo, por ejemplo, que no se va a parar de la mesa hasta que se termine la comida, me dice: “Mi otra mamá no me hubiera regañado”.

¿Qué le contestas?

“¡Pues te friegas, porque esta es la mamá que tienes ahora!”. Entonces, para Luciana su mamá está arriba, en el cielo. Es muy linda, pero ahora me va a tener que aguantar a mí...

“MI HIJO FABIÁN TIENE UNOS CELOS BRUTALES POR SU HERMANITA”

¿Tus hijos cómo tomaron la llegada de Luciana?

A Fabián, que tiene 13 años, le ha costado mucho trabajo porque era el chiquito de la familia, se siente desplazado; tiene unos celos brutales por su hermanita, pero los dos son muy parecidos. A ambos les gusta lo rudo y es muy divertido verlos jugar; de hecho, sus personajes preferidos son las Tortugas Ninja.

Tienes que mantener el equilibrio entre ellos...

A veces no puedo, dejo que se saquen los ojos, y cuando se calman hablo con los dos.

Por otro lado, ¿cómo estás en el amor?

Muy bien, tranquila, en una edad en la que mis escuincles me absorben muchísimo. Tengo una adolescente a la que no le puedo quitar el ojo de encima, un preadolescente que todo el día quiere jugar juegos de video, y una chiquita que pide mi atención todo el tiempo. Por ahora mis hijos son los que me llenan emocionalmente. Tuve una pareja maravillosa durante 10 años, y aunque ya no estamos juntos, sigo teniendo su apoyo y eso para mí es bastante. Prefiero que estemos así a que esté a mi lado aguantando mi histeria.

¿Has pensado en darte una nueva oportunidad con una pareja?

Sí, claro. Llegará el momento en que pueda empezar una relación, pero ahora me quiero recuperar, porque me di cuenta de que en los últimos tres años quedé relegada, en último lugar; puse por encima de mí el trabajo, los niños, a mi mamá... Lo que quiero en este momento es irme de vacaciones sola, no quiero oír a ningún escuincle. Prefiero eso que un novio (risas).

¿De dónde sacas fuerzas para salir adelante después de todo lo que has vivido y enfrentado?

Yo decidí ser mamá, después me di la oportunidad de adoptar. Luciana si fue el pilón, pero está involucrada dentro de la misma maternidad. Mentalmente trato de estar en paz, porque a veces me quiero volver loca, salir corriendo y no regresar, pero a pesar de todo, las mejores satisfacciones de la vida me las dan mis hijos, lo que ellos me enseñan... Trato de ser muy disciplinada, ordenada y vivir el rol de papá y mamá.

¿Económicamente te ha pegado?

Muy poco, porque el papá de mis hijos es comprometido; él paga todo lo que tenga que ver con ellos: escuela, útiles, casa, ropa, el médico, el dentista... todo lo absorbe su padre. Aunque como pareja no nos entendimos, es un excelente papá, así que como sea va saliendo el barco del agua.

SU TRISTE HISTORIA

En 2013 se dio a conocer que Lorena Rojas había adoptado a una nenita de siete meses a la que llamó Luciana; la pequeña nació el 6 de octubre a las 6:30 de la mañana, y la actriz tuvo que esperar 48 horas para que la mamá no se arrepintiera de entregarla en adopción. Lorena luchó seis años contra el cáncer de mama y murió el 16 de febrero de 2015. A partir de ese momento, Mayra se hizo cargo de la nena. En agosto de 2015, Jorge Monje, pareja de Lorena, le dedicó una emotiva carta a su hija adoptiva en la que le externó su enorme deseo de reencontrarse con ella, pero el 22 de enero de 2016, la policía de Miami lo encontró muerto en su departamento. Desde hace tres años Mayra Rojas ha luchado por tener los papeles en regla de Luciana. Hace unos días dio a conocer que la pequeña ya es mexicana.