Rosie Rivera planea reunirse con Esteban Loaiza ¡para apoyarlo!

Rosie Rivera planea reunirse con Esteban Loaiza ¡para apoyarlo!

Rosie Rivera planea reunirse con Esteban Loaiza ¡para apoyarlo!

Edson Vázquez

Rosie Rivera se solidariza con Esteban Loaiza. Después del divorcio de Jenni no quería ni verlo; hoy ora porque salga bien librado

16 de Agosto del 2018. Por Liliana Lejarazu

El 10 de agosto, Esteban Loaiza, exesposo de Jenni Rivera, se declaró culpable del delito de narcotráfico ante la Corte de San Diego, California, por lo que podría ser sentenciado de 10 años en prisión hasta cadena perpetua. Ante ello entrevistamos a Rosie Rivera, su excuñada, y nos compartió la tristeza que siente al verlo en esa situación porque, aunque él y su hermana tuvieron problemas en su matrimonio, los Rivera no le guardan rencor, tanto así que ella y su hermano Juan planean ir a visitarlo para darle su apoyo. Con el corazón en la mano y llena de esa luz que la distingue, Rosie nos habló en torno a la difícil situación legal que se le avecina al exbeisbolista, quien recibirá sentencia el próximo 2 de noviembre. Incluso recordó el momento en que se especuló que Chiquis Rivera, la hija mayor de La Diva de la Banda, tuvo relaciones con él, cosa que desmintió categóricamente. De hecho, aprovechó para continuar limpiando el nombre de su sobrina. 

“ESTEBAN FUE MUY BUENO CON MI HERMANA”


Rosie, ¿te sorprendió que Esteban se haya declarado culpable del delito de narcotráfico? 

No me sorprendió muchísimo; cuando estás en una situación así es mejor; si eres culpable, es mejor hacer la declaración para que te den menos años. Yo estudié le- yes de México y eso es lo que normalmente un abogado te dice. No sé si el caso ya estaba muy difícil contra él, si él fue el culpable o si ya no veían esperanza. Ojalá eso le ayude a que le den menos años o que lo deporten, es por lo que estoy orando, que tenga un juez bueno, de buen corazón, con el entendimiento completo del carácter de Esteban, porque mala persona no es. 

¿Qué nos puedes decir de él como persona?

Fue muy bueno con mi her- mana. Tuvieron sus errores, pero también fue muy bueno con mis sobrinos; su familia también es muy buena. Yo no quiero que sufra su madre. Además, vi a Esteban muy delgado y empecé a orar, le dije a Dios: “Guíame para ver qué puedo hacer por él”. Obviamente orar por él de lejos, pero tal vez lo vaya a visitar. Hace unos meses no lo quería ver, pero ahora sí.

¿Qué te hizo cambiar de opinión, de ahora sí querer verlo?

Su físico. El hecho de que puede pasar 20 años en la cárcel, de que se va a sentir muy solo, de que tal vez fue un error... Pero también que él no es mala persona y que yo he cometido errores, que los sigo cometiendo y que no sé qué haría sin ver a mis hijos 20 años. Él tiene un hijo que es un amor, que tiene la edad de Johnny; tiene varios hijos, pero a él lo conozco. Además, ahorita el sistema en Estados Unidos está muy duro contra los latinos, y el hecho de que él lo sea y famoso, tal vez lo van a querer castigar más. Ojalá que le vaya bien; y si lo de- portan, por lo menos estará libre en México. Espero que lo reciban bien, porque él le dio sus mejores años a México jugando beisbol.

En general, ¿cómo acabó la relación de la familia Rivera con Esteban?

Yo ya no hablé con él, pero somos una familia que siempre estamos al lado de todos sin saber detalles. Yo sabía algunos porque Jenni me contaba, pero siempre estábamos con nuestra sangre, sin maltratar a la otra persona, porque no hay necesidad de meternos. Mi papá siempre nos enseñó que en problemas de dos no nos metiéramos, porque al final ellos se arreglan ya que tienen hijos y tú sales mal. Entonces nunca me metí; si lo veo ahora en la calle tal vez sí lo saludaría, pero en esos años lo que hubiera hecho era ignorarlo. Pero ahora que está en un momento muy necesitado, creo que es mi requerimiento por Dios amar al prójimo, y él lo es.

¿Jamás sospecharon que él tuviera que ver con el narcotráfico? 

Nunca. Él siempre estaba con Jenni, cuidando a los niños; si ella tenía frío le daba una cobija. No había ni tiempo ni razón ni el corazón de hacerlo, nunca hubiéramos pensado eso. Sí me sorprendí cuando lo arrestaron, dije: “¡No puede ser! Tal vez alguien le metió algo”. Creo que si Jenni hubiera sabido, se hubiera molestado mucho y no lo habría permitido, pero ella nunca me contó que pensara eso.

¿Cuál es el sentir de la familia Rivera sobre lo que está pasando Esteban?

Mi hermano Juan quiere ir a verlo; me preguntó si tenía el número telefónico de su familia, pero no tengo contacto con ninguno de ellos. Me dijo: “Tal vez deberíamos ir a visitarlo o hablar con su mamá”, y mi mamá igual. Ella piensa en la mamá de Esteban. Hasta la fecha no tenemos un plan, creo que todo se debe hacer en el momento, de forma sincera, y es lo que estamos esperando. 

¿Al final no lo juzgas?

No, no puedo hacerlo. Yo he cometido mis errores, todos lo hemos hecho; que Dios y el juez se encarguen. Nosotros estamos aquí para orar y apoyar.

“JENNI HUBIERA IDO A VISITARLO A LA CÁRCEL”

¿Qué crees que habría dicho Jenni si la vida le hubiera permitido enterarse de esto?

Yo creo que hubiera ido a visitarlo a la cárcel, le habría dado su apoyo emocional, no sé si financiero también. Yo no puedo, pero sé que por el corazón noble y de oro de ella habría hablado con él, le habría llevado a sus hijos para unir a su familia otra vez; habría hablado con su mamá y su papá para darles ánimos. Yo creo que Jenni habría hecho lo posible para estar ahí, aunque fuera un ex.

¿Por qué dices que no podrías darle apoyo financiero a Esteban?

Porque legalmente no puedo; cuando eres albacea, las leyes son muy estrictas. Créanme que si quisiera ayudar a mi mamá, a mi iglesia o a un hermano, no puedo; ese dinero es de los niños y hay ciertas leyes que dicen la forma en que se debe manejar. Por eso cuando la gente dice: “Usa el dinero para ella”, no hago caso, porque yo no podría; si lo hiciera iría a la cárcel o sería demandada si uso el dinero de ellos en mí o en otras personas. 

¿Qué le deseas a Esteban?

Paz en la tormenta, que se sienta seguro, que tenga una relación con Dios, porque a veces puedes estar encadenado pero libre mentalmente si tienes a Cristo en tu corazón, y que tenga un juez muy bueno que lo deje venir a México.

Jenni en su momento declaró que había sido un error su matrimonio con Esteban, ¿por qué dijo eso?

¡Ay, ay, ay! Es que a veces así nos sentimos después de un divorcio; cuestionamos si fue error o no. Y sí, Jenni dijo que fue un error, pero Esteban era muy gentil, muy bueno, respetuoso; amaba a mi hermana y ella a él, y ambos intentaron con todo tener una relación buena, pero a veces no se puede. Hubo errores, pero él es buena persona, de buena familia, un hombre que trabajó mucho para construir su propia carrera. Creo que es más que el ex de Jenni Rivera, más que el viudo de Jenni Rivera; él tiene una carrera de 20 años, y creo que eso se nos olvida.

¿Cuál crees que fue ese gran error que Jenni vio en Esteban?

Lo sé, pero no lo puedo decir. Es algo que me contó entre hermanas, y yo no lo hablaré.

“NO HUBO NADA ENTRE CHIQUIS Y ESTEBAN”

Mucho se dijo que fue por Chiquis, y sabemos que tú has dicho que eso nada que ver...No, Jenni tal vez pensó eso, pero no fue algo por lo que se divorciaron; fueron varias cosas, pero no confirmaré nada más. Aparte de que no hubo nada entre Chiquis y Esteban, ese fue un error de mi hermana que a los fanáticos les duele saber, pero Jenni era de carne y hueso y pensó mal, aunque sí había otras cosas que sucedieron en el matrimonio.

¿Hubo infidelidad?

No que yo sepa, ni de parte de él ni de ella, y eso él lo pensó también y quisiera hablarle y decirle: “Neta que no”.

 ¿Él lo pensó de Jenni?

Es que la gente es bien mala onda; ya cuando se estaban separando la gen- te se metió en los oídos de los dos y tal vez le dijeron a él: “Ella te engañaba”, y no. Creo que tal vez él lo llegó a pensar, y quiero decirle sinceramente que no, Jenni le estaba dando con todo de ser una buena esposa y mujer, y sé que él también, pero sí había errores, aunque no los puedo decir.

¿Jenni te hizo prometer no decirlos?

No me tenía que hacer prometer; ella sabe que soy hermana fiel, que tengo la dicha de ser su única hermana, que me contaba cosas que tal vez a nadie más, y me lo llevaré hasta la tumba. Pero sí quiero que ya dejen a Chiquis en paz, se los pido, es una joven que adora a su madre. Ella quería vivir toda la vida en casa de su mamá, y me duele que casi seis años después todavía se le diga eso. Yo creo que Chiquis daría la vida por su madre; déjenla volar, cantar, hacer sus realities, vender su maquillaje y sus pestañas; ella se merece ser feliz y vivir en paz, entrar a Instagram y no ver miles de comentarios negativos. Creo que me duele más a mí que a ella, porque ustedes ven a Chiquis y ella es feliz. A ella le vale, pero yo como tía pido que ya, por favor, porque no sucedió (una relación entre ella y Esteban). Se lo dije una vez a Jenni y ella creía lo que creía y se molestó muchísimo conmigo y me dejó de hablar. Fue la primera vez en nuestra vida que no me hablaba y yo me estaba muriendo, pero gracias a Dios sólo duró tres horas. Me llamó después y me dijo: “Hermana, mejor no me digas nada. Yo creo lo que creo y estás conmigo o no”. Yo le dije: “Estoy contigo”. Juan y yo decidimos: “Tú cuida a Chiquis”, porque él sí le dijo a Jenni: “Tú estás mal”, y Jenni le dejó de hablar. Él no se despidió de Jenni, pero está bien, tiene paz.

¿Jenni se fue con la idea de que Chiquis y Esteban la engañaron?

Ya cuando volvió a La Voz... habló con Beto Cuevas, y yo le agradecí porque hablaron sólo ellos dos una hora en el camerino; no sé qué le dijo, pero cuando Jenni salió dijo: “Ese hombre está lleno de luz. Me hizo recapacitar muchas cosas”. El último día que hablé con Jenni en persona, un miércoles antes de que falleciera, me dijo: “Extraño mucho a mi hija, a mi hermano (Juan). Los quiero ver. Te prometo que para Navidad vamos a estar juntos”. Y le comenté: “¿Pero no la vas a regañar?”. Me contestó: “No”. Le dije: “Hermana, ¿qué tal si tú estabas mal, si cometiste un error?”. Me contestó: “Si cometí un error, le pido perdón a mi hija”. Los Rivera cometemos muchos errores, pero pedimos perdón. Por eso un año después empecé a decir que era un error. ¿Por qué un año después? Porque era mi hermana y yo tenía que sanar y analizar todo. Yo le dije a Chiquis: “Dame un año y luego hablo a tu favor”. Yo pensaba que la gente la iba a dejar en paz, y cuando vi que no, dije: “¡Hay que defenderla!”. Sólo Dios sabe por qué no pudieron reencontrarse madre e hija. ¿Te imaginas tener esa esperanza de que su mamá la quería ver? Es una historia sumamente trágica, pero ella está en paz, no le tiene coraje ni rencor a su madre y por eso la admiro, porque en su lugar yo no sé lo que haría.