¡No es la mamá de Luis Miguel!

¡No es la mamá de Luis Miguel!

¡No es la mamá de Luis Miguel!

GROSBY GROUP, CORTESÍA JAVIER LEÓN, WEB, ARCHIVO

La mujer que aparece en el psiquiátrico en la bioserie del cantante no es MARCELA BASTERI, desvela JAVIER LEÓN, autor de los libros autorizados del Sol

28 de Junio del 2018. Por Grisel Vaca

El capítulo 10 de la bioserie de Luis Miguel, que se estrenó el pasado domingo, hace referencia a que Marcela Basteri podría ser la mujer que visita el cantante en un hospital psiquiátrico en 1989; sin embargo, Javier León Herrera –autor del libro Luis Miguel: la historia, y asesor de la serie que se transmite actualmente por Netflix–, aseguró que para ese entonces la mamá del Sol ya estaba muerta. “La única y desafortunada verdad es que Marcela falleció en el último trimestre de 1986, en España”, explicó el escritor, quien además considera, Luis Miguel finalmente ¡perdonó a su padre!

 

Javier, ¿qué te ha parecido la serie?

Tengo un pequeño obstáculo porque tanto Juan Manuel (colaborador de su libro Luis Miguel: la historia) como yo, en la contratación que tuvimos con la productora de la serie, una de las cosas que nos pidieron fue confidencialidad, en el sentido de no desvelar el trabajo de los guionistas (...), por esa cláusula no podemos contar si hemos estado con Luis Miguel y si han dicho o hecho esto o el otro.

 

Pero, ¿te ha gustado?

¡Claro! He hablado con muchas personas reconocidas, expertas en el medio, y la opinión generalizada es muy buena, empezando por el propio Diego Boneta, que se ha ganado la credibilidad de la gente, lo ven y creen que es Luis Miguel, eso lo dice todo (...) y no sólo la actuación, sino la interpretación vocal que es aún más difícil, y ni qué decir de mi paisano Óscar Jaenada, que se ha convertido en uno de los personajes nacionales más odiados.

Desde tu punto de vista, ¿qué tanto se apega la bioserie a la vida real del cantante?
No puedo detallar qué tanta parte de ficción hay o no, pero lo que sí puedo decir es que está siendo fiel a la base troncal de la historia. 

¿Es verdad que a Luis Miguel no le ha gustado la forma en que se ha contado y que incluso peligra la segunda temporada? 
Ahora sí que aunque supiera no lo podría decir (risas), me tengo que mantener completamente al margen; se dicen tantas cosas que es complicado discernir si son ciertas o no, es algo que no puedo comentar. 

¿En tu libro existen temas que preferiste no abordar por ética o censura?
No tuve censura de ninguna naturaleza, gocé de total y absoluta libertad para contar la verdad, tanto en 1996 cuando escribí Luis Mi Rey, como el año pasado, cuando hice Luis Miguel: la historia. Lo que sí, es que en los temas más delicados evité detalles que me parecieron demasiado morbosos, por una cuestión personal de ética, o si quieren llamarlo autocensura, pero me pareció que por respeto y empatía al propio Luis Miguel y a su hermano Alejandro no debía profundizar en ese tipo de cosas, pero todo lo que he hecho como escritor siempre ha sido desde la más absoluta independencia y libertad. 

Imagino que tuviste oportunidad de tener un acercamiento con Luis Miguel, ¿qué te dijo?
Eso está enmarcado en la cláusula de confidencialidad (risas). A lo mejor más adelante podré hablar al respecto, pero me gusta ser muy respetuoso con mis compromisos. 

El capítulo 10 hace referencia a que Marcela pudo estar internada en un psiquiátrico en 1989, precisamente una de las tantas versiones que existen de su misteriosa desaparición, ¿es cierto? 
Lo que puedo decir sobre el tema es lo que cuento con más detalle en mi último libro... Y bueno, la capacidad de invención y de manipulación de Luisito Rey era muy grande, tanto que tuvo confundido a todo el mundo durante mucho tiempo, pero la única y desafortunada verdad es que Marcela falleció aproximadamente en el último trimestre de 1986, en España, y siendo esa la única verdad, sin entrar en detalles, se descartan automática- mente todas la demás “verdades”. 

¿Crees que Luis Miguel sabe exactamente lo que pasó con su mamá?
Sí, creo que sí, en aquella época no, pero a estas alturas, sí. 

Sin duda, el gran villano de la historia es su padre...
He procurado omitir los calificativos y hacer juicios de valor, pero he contado la historia que sé y los hechos que me constan; a partir de ahí, el público saca sus propias conclusiones, y sólo hay que ver cómo ha sido su reacción una vez que esto se ha mostrado en una pantalla... No se puede entender la historia de Luis Miguel sin entender la fuerte personalidad y la figura del papá, que tan- to para lo bueno como para lo malo es el que influye en el desarrollo de los acontecimientos. 

En tu libro narras que Luis Miguel viajó a España para ver a su padre cuando casi estaba muerto, ¿piensas que finalmente lo perdonó?
Creo que sí, el perdón es necesario para la paz interior de un ser humano, aunque a veces puedan suceder cosas muy graves, como de hecho pasaron; finalmente, aunque cueste trabajo, hay que buscar el perdón, y a la fecha he querido pensar que, de corazón, llegó el momento en que lo hizo. 

¿Por qué crees que después de tantos años de mantenerse aislado, se animó a contar su vida? 
Eso es una cuestión personal, por mucho que pueda saber de su vida, es complicado especular, pero mi teoría al respecto sería porque de repente se rodeó de buenas personas que lo hicieron ver que podría ser una buena idea en el sentido personal y profesional.